El Ministerio de Defensa activó un operativo de búsqueda tras el secuestro de tres miembros de la Policía Nacional en la región del Catatumbo, en Norte de Santander, hecho que ha generado alarma en las autoridades y en la población local.

Según el comunicado oficial, los uniformados el mayor Fredy Alexis Russi González, la patrullera Erika Tatiana Monroy y el patrullero Edison Yesid Medina Traslaviña fueron interceptados por hombres armados en el sector conocido como La Curva, en jurisdicción del municipio de Bucarasica, cuando se desplazaban por la vía que conecta a Cúcuta con Ocaña.

Las primeras líneas de investigación apuntan a que el secuestro podría ser una retaliación de grupos armados ilegales ante los resultados de operaciones recientes de la Fuerza Pública en la zona, por lo que el Gobierno ha dispuesto todos los recursos disponibles para su localización y liberación.

El despliegue ordenado por el presidente Abelardo de la Espriella busca combinar capacidades de inteligencia, unidades de reacción rápida y coordinación interinstitucional para acotar el área de búsqueda y recabar información que permita establecer el paradero de los uniformados y las circunstancias exactas del hecho.

En el comunicado presidencial se enfatizó la condena al secuestro y la instrucción de “traerlos de regreso sanos y salvos y capturar a los responsables de este acto criminal”, al tiempo que se advirtió que quienes atenten contra la integridad de policías y soldados sentirán “todo el peso de la ley”.

Las autoridades mantienen máxima alerta en Norte de Santander ante la posibilidad de nuevos episodios de violencia en la región.

El Catatumbo es una zona históricamente afectada por la presencia de grupos armados ilegales y por dinámicas de violencia vinculadas al control territorial y al narcotráfico, lo que complica las labores de seguridad y protección de la población civil y de los propios miembros de la Fuerza Pública.

Las autoridades han señalado que las labores de búsqueda incluyen recolección de testimonios de testigos, revisión de cámaras y puntos de control, patrullajes terrestres y, cuando las condiciones lo permiten, apoyo aéreo para rastreo.

Además, se ha activado la coordinación con la Fiscalía y las instancias judiciales para acelerar las investigaciones y, en su caso, proceder a las capturas de los responsable.

La comunicación oficial subraya la prioridad de proteger la vida de los uniformados y de actuar con celeridad y precisión para evitar que el caso derive en un episodio de mayor violencia o en un patrón de secuestros selectivos contra miembros de la Policía.

Mientras avanza el operativo, las familias de los tres policías y la comunidad local esperan información veraz y oportuna por parte de las autoridades.