La comunidad de Bogotá y el resto del país sigue consternada ante el crimen de Karen López y su bebé de 10 meses, los cuales habrían sido asesinados en diciembre de 2025 por Hugo Fernando Silva Soto, un comerciante de carros de 32 años.
De acuerdo con el reporte de la Fiscalía General, Silva, quien fue pareja de la víctima y padre del menor, es acusado de generarle una herida con arma cortopunzante en el cuello a su expareja y de provocarle lesiones por una agitación violenta a su hijo (síndrome del bebé sacudido).
Tras cometer el crimen, el ente judicial señaló que el comerciante intentó simular un accidente de tránsito chocando el vehículo, donde estaban los tres, contra un arbol para justificar la muerte de la mujer y el pequeño.
Ante el revuelo que generó este atroz crimen, con el pasar de los días se revelan más detalles del caso y, mediante un expediente revelado por El Tiempo, se conocieron los últimos chats de Karen.
El reporte expone que Silva Soto habría llegado en la noche del 11 de diciembre con el coche del bebé a la casa de su suegra. No obstante, él no llevó al menor y aseguró que estaba durmiendo en otro lugar.
Una vez que la mujer y su expareja salieron de la casa, la madre de Karen no volvió a saber de ellos. Con el pasar de las horas, y desconociendo su paradero, la señora le escribió a su hija y luego recibió como respuesta a la medianoche de ese día: “Tranquila, ya vamos para allá”.
Ante la recopilación de videos, testimonios y otros elementos, el ente judicial reconstruyó la escena del crimen y Medicina Legal determinó que a la medianoche de ese día, la mujer y el menor estaban muertos, por lo que el mensaje que salió del celular de la víctima podría ser autoría del comerciante, quien es señalado de alterar las evidencias de su accionar e incluso destruir algunos materiales probatorios.
La Fiscalía determinó que “los cuerpos de las víctimas presentaban condiciones no compatibles con un siniestro“, y hallaron rastros de sangre en el piso del copiloto, el apoyabrazos, la barra de cambios, el techo, el asiento trasero y hasta en el baúl.
El hombre no aceptó los cargos por homicidio y feminicidio con conductas agravadas, y la destrucción de elementos materiales probatorios, y afirmó que la herida en la arteria carótida que tenía su expareja se debía a una “esquirla” del choque.
Pero ante toda la evidencia, el fiscal sentenció que “la prueba científica le ganó al señor Silva Soto”, quien fue enviado a un centro carcelario.