El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, no confirma aún cuál es el origen de la bomba sin explotar que cayó en territorio colombiano y que, según el presidente, prueba que Colombia está siendo bombardeada desde Ecuador.
El mandatario incluso habló de 27 cuerpos calcinados, a los cuales no se refirió el ministro.
Sánchez aseguró que sí se trata de una bomba empleada generalmente por aviones militares. RTVC, canal de televisión pública, mostró unas imágenes en la que se ve el artefacto explosivo, que está prácticamente intacto.
El ministro informó que ya se desplegó hacia el lugar la fuerza pública y expertos para confirmar de dónde viene dicho artefacto y proceder a su destrucción.
Pidió a los habitantes de la zona mantenerse al menos a 500 metros del artefacto explosivo.
“Cuando tengamos información precisa de lo que encontremos, lo comunicaremos a la opinión pública”, dijo.
El presidente de la República, Gustavo Petro, habló del tema anoche en el consejo de ministros televisado.
“Han aparecido bombas, una bomba, tirada desde avión, muy en la frontera con Ecuador, ratificando un poco mi sospecha, pero hay que investigarla bien, de que están bombardeándonos desde Ecuador y no son los grupos armados”, afirmó.
En su cuenta de la red social X, el mandatario habló además de 27 cuerpos calcinados, aparentemente por las bombas que habrían caído desde Ecuador.
“Hay 27 cuerpos calcinados y la explicación no es creíble. Las bombas están en el piso cerca a familias, muchas de ellas han decidido pacíficamente reemplazar sus cultivos de hoja de coca por cultivos legales”, manifestó.
Este martes, sin embargo, tanto el presidente ecuatoriano, Daniel Noboa, como el Ministerio de Defensa de ese país, desmintieron que esos bombardeos se estén presentando y aseguraron que lo que ha habido cerca de la frontera con Colombia son enfrentamientos con disidencias.
“Presidente Petro, sus declaraciones son falsas; estamos actuando en nuestro territorio, no en el suyo”, dijo Noboa.
“Nuestro combate está dirigido exclusivamente contra los grupos armados organizados, las economías ilícitas y el narcotráfico que amenazan la seguridad y la tranquilidad de las familias ecuatorianas”, manifestó el Ministerio de Defensa ecuatoriano en un comunicado.
Este episodio, todavía no confirmado, amenaza con fracturar todavía más las relaciones entre ambos países, quienes en la actualidad se encuentran en una guerra comercial, evidenciada en la progresiva alza en los aranceles, producto del cual se han visto seriamente afectados comerciantes y transportadores de ambos lados de la frontera.