La violencia vuelve a ensañarse con el suroccidente colombiano. En la noche de este martes, un carro bomba fue detonado en el sector de Cachimbal, corregimiento de Mondomo, en jurisdicción de Santander de Quilichao.
La explosión, ocurrida exactamente en el PR 60+930 de la calzada derecha, provocó el cierre total de la Vía Panamericana, la arteria vial más importante de la región, dejando a cientos de viajeros y transportadores atrapados en medio de la zozobra.
Testigos presenciales y residentes del sector han manifestado su profunda preocupación por la vulnerabilidad de la zona.
En un video suministrado a El País, un habitante del área denunció la falta de control institucional en el punto crítico del atentado. “No hay presencia del Ejército ni de otra autoridad. Es a un kilómetro de donde están instalando el nuevo peaje, pero por la parte de abajo”, relató la fuente, evidenciando el vacío de seguridad en un tramo que ha sido blanco repetitivo de grupos armados ilegales.
La reacción política no se hizo esperar ante la gravedad del evento. El exviceministro de Defensa, Gustavo Niño, arremetió contra la gestión del presidente Gustavo Petro, vinculando el ataque directamente con las concesiones otorgadas en los diálogos de paz.
“La Paz Total de Petro sigue sembrando terror y regalándole el territorio nacional a los criminales”, sentenció Niño a través de sus redes sociales. Por su parte, la periodista y empresaria Vicky Dávila cuestionó el silencio del mandatario y del senador Iván Cepeda frente a la detonación.
En las plataformas digitales, el sentimiento de la ciudadanía oscila entre la desesperación y el reclamo de medidas de choque.
“Ya Colombia no aguanta más y el presidente diciendo que no pasa nada”, comentaron usuarios en la red social Instagram de @elpaiscali , mientras otros exigen la militarización inmediata del corredor que une al Valle con el Cauca. La percepción de inseguridad se ha agudizado tras la serie de atentados que han afectado la infraestructura vial y civil en las últimas 48 horas.
Hasta el momento, no se ha emitido un reporte oficial de víctimas mortales o heridos, aunque las imágenes del sitio muestran daños considerables en la calzada.
Unidades antiexplosivos y tropas del Ejército se dirigen a la zona para verificar la existencia de otras cargas y asegurar el perímetro antes de permitir la reapertura. La comunidad permanece en alerta máxima ante la posibilidad de nuevos hostigamientos en los corregimientos aledaños a Santander de Quilichao.