Integrantes del Ejército confirmaron a esta casa periodística la retención o secuestro de cuatro militares en medio de los cruentos combates que se registran en el corregimiento de Ortega, zona rural del municipio de Cajibío, al centro del departamento del Cauca.
De acuerdo con los militares consultados, los soldados terminaron copados por los disidentes del frente Jaime Martínez de las Farc, quienes no dejan de lanzar explosivos desde drones contra el Ejército, así como contra los integrantes de un grupo de autodefensa campesina, el mismo que lucha a muerte para evitar que los guerrilleros tomen el control de este poblado rural.
“También tenemos el reporte de un integrante de ese grupo que defiende a Ortega muerto, cuatro soldados heridos, hay otros compañeros que escaparon y que posiblemente estén escondidos entre las zonas boscosas de la zona”, agregaron los militares al exponer que este jueves 13 de agosto fue la jornada más violenta en esta parte de la zona rural de Cajibío.
De hecho, y como los líderes campesinos de la zona lo confirman, estas intensas confrontaciones iniciaron desde el pasado domingo 9 de agosto, cuando varios comandos de la disidencia Jaime Martínez llegaron a este corregimiento con el firme propósito de someter a la población civil para así tener el contro de este poblado rural.
A raíz de esto se dio dos reacciones, una por parte del grupo de autodefensa que se reactivó en la zona, busncando enfrentar a los guerrillero. La otra reacción fue la intervención militar, la cual busca contrarrestar el avance de los alzados en armas en esa parte del centro del departamento.
Por eso desde dia se incrementaron los combates entre estos actores armados, quedando atrapada la población civil, la cual permanece confinada en sus viviendas.
“Mis familiare están escondidos, no pueden ni respirar, tengo una hermana con el bebé en brazos, tratando de salir de la zona, pero esa gente de las Farc lanza y lanza explosivos contra las casas, entonces salir es un verdadero peligro salir”, agregaron los líderes campesinos al realizar un llamado humanitario al gobierno nacional para buscar forma de detener, al menos, la confrontación.
A raíz de esta situación,y tras confirmarse de civiles heridos, el Ejército denunció que los alzados en armas de la Jaime Martínez usan incluso una escuela para lanzas explosivos contra la comunidad.
“Desde el pasado domingo 9 de agosto, tropas de la Brigada29, en conjunto con la Fuerza Aérea, adelantan operaciones militares ofensivas enfocadas a proteger la comunidad del corregimiento de Ortega, en Cajibío, quienes han sido víctimas de acciones terroristas y empleo de dispositivos explosivos lanzados desde drones a viviendas y espacios comunitarios por parte de integrantes del grupo armado organizado residual Jaime Martínez”, denunció el Ejército.
Paso seguido la fuerza pública indica que “este accionar criminal dejó a un poblador herido el pasado martes 11 de agosto, víctima de un elemento explosivo lanzado desde una aeronave no tripulada. De manera inmediata esta persona recibió primeros auxilios por parte de nuestros enfermeros de combate, siendo estabilizada y evacuada de manera helicoportada hacia un centro asistencial en Popayán”.
También los militares denunciaron que los disidentes de las Farc también estarían “usando instalaciones educativas y viviendas como trincheras para disparar contra las tropas, así como para acondicionar y lanzar dispositivos explosivos, poniendo en riesgo la vida de estudiantes, docentes y habitantes del sector”.
El Ejército Nacional condenó estas acciones “que generan zozobra y afectan la tranquilidad de las comunidades. La institución dispone de todas sus capacidades para proteger a la población civil, trabajar por la seguridad y enfrentar las amenazas que afectan el territorio, siempre en cumplimiento de la Constitución, la ley y el derecho internacional humanitario”.
Mientras tanto, y buscando ayuda, los familiares de los pobladores de este corregimiento que residente en Popayán fueron a clamarle al Ejército reforzar los operativos en la zona para proteger a esta comunidad, de ahí que se llegaron hasta la instalaciones del batallón para adelantar esta exigencia.
Entre tanto, y para tener de nuevo el control de este corregimiento, las operaciones militares en esta parte de Cajibío continúan para “recuperar el territorio y afectar de manera contundente a quienes pongan en riesgo la vida de nuestras comunidades”.