La muerte de una menor de 13 años de edad es materia de investigación por parte de las autoridades judiciales en el departamento del Cauca, luego de que su cuerpo fuera trasladado a la morgue del municipio de Piendamó.
La víctima fue identificada como LCCY, de 13 años de edad y estudiante de bachillerato, quien, según el reporte oficial conocido por esta casa periodística, presentaba múltiples heridas ocasionadas por proyectil de arma de fuego. El examen forense preliminar evidenció una lesión en la región lumbar derecha, otra en la región orbital izquierda y una fractura en el brazo derecho.
De acuerdo con la información suministrada por las autoridades, el cuerpo fue hallado en la vereda Bella Vista, zona rural del municipio de Totoró, ubicada aproximadamente a 55 minutos del casco urbano.
Las primeras versiones recopiladas entre la comunidad indican que la menor había sido reportada como desaparecida por el resguardo indígena Nasa del centro del Cauca, luego de los enfrentamientos registrados entre integrantes de comunidades indígenas Misak y del resguardo de Pitayó, en jurisdicción del municipio de Silvia. Hay que recordar que estas confrontaciones se presentaron en el pasado mes de mayo, cobrando la vida de varias personas.
De manera preliminar, las autoridades manejan la hipótesis de que el homicidio podría estar relacionado con retaliaciones y confrontaciones protagonizadas por grupos armados organizados al margen de la ley que tienen injerencia en los municipios de Timbío y Sotará, territorio que hace parte de la jurisdicción de la Policía Metropolitana de Popayán. Sin embargo, esta versión hace parte de las líneas investigativas y aún no ha sido confirmada de manera oficial.
De manera preliminar, las autoridades manejan la hipótesis de que el homicidio podría estar relacionado con retaliaciones y confrontaciones protagonizadas por grupos armados organizados al margen de la ley que tienen injerencia en los municipios de Timbío y Sotará, territorio que hace parte de la jurisdicción de la Policía Metropolitana de Popayán. Sin embargo, esta versión hace parte de las líneas investigativas y aún no ha sido confirmada de manera oficial.
Claro está, y como también se comprobó por esta casa periodística, el pasado miércoles 1 de julio las comunidades del municipio de Sotará reportaron intensos combates entre grupos armados ilegales en el sector del corregimiento de Chapa, ubicado aproximadamente 25 de minutos del casco urbano.
Asimismo, se conoció que, pese a que la adolescente había sido reportada como desaparecida por la comunidad indígena, sus familiares no habían instaurado una denuncia formal por desaparición ante la Fiscalía General de la Nación.
Las autoridades también señalaron que en el área donde ocurrieron los hechos tiene una marcada presencia de la disidencia Dagoberto Ramos de las Farc, una de las organizaciones ilegales con influencia en esta región del Cauca. No obstante, hasta el momento no existe un pronunciamiento oficial que atribuya el crimen a ese grupo.
Funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación, CTI, y de la Policía adelantaron la inspección técnica al cadáver y recopilan elementos materiales probatorios que permitan esclarecer las circunstancias del homicidio, identificar a los responsables y establecer el móvil del crimen.
El caso ha generado preocupación entre las comunidades indígenas y habitantes del oriente caucano, debido al contexto de violencia que persiste en esta zona del departamento, donde confluyen disputas territoriales, conflictos comunitarios y la presencia de estructuras armadas ilegales.
Las autoridades reiteraron que la investigación continúa en curso y que las hipótesis conocidas hasta el momento son objeto de verificación dentro del proceso judicial. Mientras tanto, hicieron un llamado a la ciudadanía para suministrar cualquier información que contribuya al esclarecimiento de este homicidio.