La intensificación del conflicto entre la fuerza pública colombiana y las disidencias de las Farc, al mando de Iván Mordisco, golpea con fuerza a las comunidades de Cali y Palmira, en el suroccidente del país.

Este viernes 24 de abril se vivió una jornada de alta violencia en ambas ciudades, tras ataques con vehículos acondicionados con explosivos dirigidos contra instalaciones militares: el Batallón Pichincha, en Cali, y el Batallón de Ingenieros No. 3 Coronel Agustín Codazzi, en Palmira.

Gobernadora del Valle, Dilian Francisca Toro, y el alcalde de Cali, Alejandro Eder, hacen un llamado al Gobierno tras ataque explosivo en el sur de la ciudad. | Foto: Montaje Wendy Mambuscay, El País: fotos de Jorge Orozco y Aymer Álvarez

El más reciente atentado ocurrió en esta última ciudad, hacia las 9:00 de la noche, en inmediaciones del batallón, específicamente en el sector conocido como El Bulldozer y el barrio Las Flores, cerca de un CAI policial. En ese lugar fue activado un vehículo cargado con explosivos. Testigos afirmaron que la detonación fue de gran magnitud y se sintió en varios sectores aledaños, generando pánico entre los habitantes.

Algunas versiones señalan que se escucharon entre dos y tres explosiones consecutivas, que incluso provocaron vibraciones en las viviendas cercanas. De manera preliminar, se conoció que un microbús habría sido utilizado para lanzar al menos tres cilindros explosivos contra la unidad militar. El vehículo terminó incinerado, mientras la zona fue acordonada por las autoridades para prevenir nuevos riesgos.

Cámaras de seguridad del sector registraron el momento del impacto en un establecimiento comercial, donde varias personas que se encontraban en el lugar salieron corriendo en medio del pánico.

Posteriormente, el coronel Pedro Leguizamón, comandante de la unidad militar, confirmó que no se registraron víctimas. “Un vehículo adecuado con artefactos explosivos lanzó aproximadamente tres cilindros que detonaron en distintos puntos. No tenemos personal lesionado y solo se presentan daños materiales dentro de las instalaciones”, indicó el oficial.

Cámaras de seguridad captaron el momento en que ciudadanos huyen tras la detonación de un vehículo con explosivos en Cali. | Foto: El País

Tras el ataque, tropas del Ejército Nacional de Colombia reforzaron el control del área y activaron protocolos de seguridad para proteger a la población civil. Asimismo, se implementó el denominado Plan Candado y se incrementó la presencia militar en los accesos a Cali y Palmira.

Como respuesta a estos hechos, el ministro de Defensa, Pedro Arnulfo Sánchez, responsabilizó directamente a alias “Marlon” por estas acciones, señalando que se trata de ataques ejecutados sin considerar la presencia de civiles.

“Persisten en el terrorismo los criminales de la estructura de alias Marlon, del cartel de narcotráfico de alias Mordisco. Esta vez actuaron con el mismo modus operandi utilizado en Cali: una buseta cargada con explosivos ubicada en una vía contigua a una unidad del Ejército, en Palmira. Afortunadamente, no hay víctimas. Se ofrecen hasta 200 millones de pesos por información que permita evitar atentados y capturar a los responsables, y hasta 4.500 millones por alias Marlon”, señaló el ministro.

Las autoridades consideran que estos ataques estarían relacionados con una reacción de las disidencias frente a los recientes operativos militares y judiciales desarrollados en los departamentos de Cauca y Nariño.

Según fuentes militares, alias Marlon buscaría frenar la ofensiva de la fuerza pública en zonas como el Cañón del Micay, donde se completa más de un mes de enfrentamientos entre soldados, policías e integrantes del frente Carlos Patiño, lo que ha intensificado la crisis humanitaria en la región.

Explosión en inmediaciones del batallón en Palmira generó pánico entre los habitantes de sectores aledaños, indicaron los testigos. | Foto: Suministradas

En los últimos días, además, se han registrado capturas de presuntos integrantes de este grupo armado en municipios como Toribío, Santander de Quilichao y Popayán, incluyendo a alias “Mojano”, señalado cabecilla de la organización. También fueron aprehendidos los Gemelos, presuntos jefes de milicias de las disidencias.

En este contexto, los atentados en Cali y Palmira reflejan la escalada del conflicto armado en el suroccidente colombiano, en medio de la expansión territorial de las disidencias de las Farc y la respuesta operativa de las autoridades.

Este es el vehículo luego del del atentado contra las instalaciones del Batallón Pichincha. Las imágenes evidencian la magnitud del ataque. FOTO JORGE OROZCO | Foto: El País