El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, desestimó tajantemente desde Washington las denuncias sobre el uso activo del software espía Pegasus contra funcionarios del propio Gobierno, asegurando que el ministro de Justicia, Andrés Idárraga, fue víctima de información falsa, al tiempo que endureció su discurso contra el Ejército de Liberación Nacional (ELN), al que calificó como una organización dedicada exclusivamente al crimen transnacional y despojada de cualquier ideología política.
En su declaración, Sánchez contradijo las denuncias que el ministro Idárraga realizó sobre un presunto espionaje en su contra. El jefe de la cartera de Defensa fue enfático al señalar que no existen directrices para realizar seguimientos ilegales.
“Jamás se ha ordenado desde el Ministerio de Defensa o desde cualquier fuerza hacer un seguimiento como esa información falsa que le hicieron llegar a nuestro ministro de Justicia”, sentenció Sánchez.
El alto funcionario explicó que, tras realizar verificaciones con las fuerzas militares, se determinó que la herramienta cibernética no está operativa en la actualidad.
“Hablando del software Pegasus, estuvo en Colombia en el 2021 y en el 2022. Desde esa fecha se dejó de utilizar y no está siendo utilizado en la fuerza pública”, aclaró el Ministro.
Sánchez también salió en defensa del sargento Darwin Ramírez, mencionado en las denuncias como presunto enlace de inteligencia. Según el Ministro, el suboficial no pertenece al arma de inteligencia, sino que cumple funciones de articulación en los esquemas de seguridad del Ministerio, y exponer su hoja de vida no solo “afecta el debido proceso”, sino que pone en riesgo su integridad.
“Él es un articulador, pide misiones de contrainteligencia. Y la contrainteligencia que se llega a realizar, que la he ordenado, es solamente a los miembros del Ministerio de Defensa”, puntualizó Sánchez, descartando que el uniformado tenga capacidad de ejecutar gastos reservados.
“Viven del narcotráfico”
Durante su visita a Estados Unidos, donde adelantó reuniones con congresistas y miembros del Comité de Servicios Armados, el ministro lanzó una dura crítica contra el ELN. Sánchez despojó al grupo armado de su carácter político y aseguró que su única motivación actual es la renta criminal.
“Ese cartel del narcotráfico vive del narcotráfico. Se autodefine como una organización político-militar; en este momento, sí tenía algo de político, ya no tiene absolutamente nada”, aseveró el funcionario.
Para el jefe de la cartera de Defensa, la guerrilla transformó su doctrina por el lucro ilícito. “Cambiaron su ideología revolucionaria por una cultura traqueta”, afirmó, añadiendo que las naciones han cerrado espacios diplomáticos al confirmar que se trata de un grupo que este año “cumple 60 años de estar asesinando a colombianos, de estar poniendo bombas” y reclutando menores de edad.
Como parte de su agenda de cooperación bilateral, Sánchez presentó un balance de la lucha contra las drogas, destacando la incautación de más de 2.840 toneladas de cocaína. Según los cálculos de Defensa, esta cifra representa un golpe financiero sin precedentes a las estructuras criminales.
“Eso representa alrededor de 47.000 millones de dosis que no llegaron a los países consumidores”, explicó Sánchez.
El Ministro ilustró la magnitud del negocio ilícito comparando los precios del mercado: mientras un kilo de cocaína cuesta 3.000 dólares en Colombia, su valor asciende a 32.000 dólares en Estados Unidos y puede llegar a 115.000 dólares en Oceanía. El valor total de lo incautado se estimó en 91 billones de dólares, una cifra que Sánchez utilizó para reiterar que “el problema es global y debe ser atendido globalmente”.