Migración Colombia dio a conocer que alrededor de 11 ciudadanos extranjeros que estaban radicados en el país fueron expulsados por algunos de sus agentes en la ciudad de Santa Marta. Según la entidad, estos representan un peligro en seguridad para la capital del Magdalena.
Todos ellos fueron dejados en el punto fronterizo de Paraguachón, en el departamento de La Guajira, en donde fueron puestos a disposición de las autoridades migratorias de sus respectivos países. Sin embargo, Migración no reveló las nacionalidades de estas 11 personas.
La autoridad migratoria cafetera destacó que los hoy deportados cargaban más de 30 medidas correctivas por delitos como hurto agravado, porte de armas y consumo de sustancias, según anotaciones de la Policía Nacional.
Estos operativos hacen parte de las acciones lideradas por el presidente de la República, Abelardo de la Espriella, sobre labores de inspección, control y vigilancia, en vías públicas y establecimientos comerciales de la capital del Magdalena con el objetivo de verificar el cumplimiento de la normativa migratoria.
Asimismo, se busca identificar a aquellos ciudadanos extranjeros que puedan estar involucrados en actividades delictivas o que representen un riesgo para la seguridad y soberanía de Colombia. Aunque cabe recordar que el primer mandatario también ordenó expulsar a inmigrantes en situación de irregularidad sin necesariamente tener antecedentes delictivos.
“Cada actuación administrativa se sustenta en las causales legalmente establecidas en la normativa colombiana para garantizar el debido proceso y estas son analizadas de manera individual. Los procedimientos se efectuaron con estricto apego a la ley y garantía de los derechos de los ciudadanos extranjeros”, indicó José Luis Castañeda, el director general de Migración Colombia.
Cabe recordar que recientemente el presidente De La Espriella, en un consejo de seguridad realizado con el alcalde Carlos Fernando Galán, ordenó a Migración Colombia iniciar con la deportación de migrantes venezolanos en condición irregular que se mantienen en Bogotá.
“Vamos a fortalecer todos los días la coordinación entre la Nación y el Distrito para atender la situación de los migrantes venezolanos en condición irregular en el marco de la ley. Los que estén delinquiendo y tengan anotaciones los vamos a deportar sin ninguna dilación y es la orden que le he dado”, afirmó el jefe de Estado desde la capital colombiana.
A su juicio, es una “situación compleja” que Bogotá tenga más de 148.000 migrantes venezolanos que están en condición irregular, por lo que insistió en una mayor articulación entre el Estado y el Distrito. Estas medidas han sido cuestionadas tanto por sectores de la oposición como por la Defensoría del Pueblo.