El gobernador indígena del resguardo Kwesx Yu Kiwe, Julián Mauricio Gutiérrez, permanece en estado crítico y se debate entre la vida y la muerte en un centro asistencial, después de resultar gravemente herido durante un ataque armado registrado en la tarde de este sábado 1 de agosto en el municipio de Florida, departamento del Valle del Cauca.
El atentado, que genera desde ya un amplio rechazo por parte de comunidades indígenas, autoridades y organizaciones defensoras de derechos humanos, ocurrió hacia las 3:00 de la tarde en un reconocido restaurante ubicado sobre la calle 7 entre carreras 14 y 15, a pocos metros de la sede de los resguardos indígenas del municipio.
De acuerdo con las primeras versiones de líderes indígenas de ese municipio, Mauricio Gutiérrez almorzaba junto a integrantes de su esquema de seguridad cuando varios hombres armados irrumpieron en el establecimiento y abrieron fuego de manera indiscriminada contra el grupo. Los disparos sorprendieron tanto a los escoltas como a los demás clientes del restaurante, quienes buscaron refugio en medio del caos.
La escena fue descrita por testigos como desgarradora. Tras el ataque, dos personas quedaron sin vida en el lugar, mientras otras dos resultaron gravemente heridas. Entre ellas se encontraba el líder indígena, quien fue auxiliado inicialmente por miembros de la comunidad y trasladado en una camioneta hasta la Clínica Las Américas. Debido a la gravedad de las heridas, posteriormente fue remitido a un centro médico de mayor complejidad, donde permanece bajo pronóstico reservado.
A través de una alerta humanitaria, la Consejería de Gobierno Propio del Pueblo Nasa del Valle del Cauca denunció que el atentado fue dirigido contra la máxima autoridad del resguardo Kwesx Yu Kiwe y confirmó que Gutiérrez permanece en estado crítico.
En el mismo comunicado, la organización indígena informó que en el ataque fueron asesinados Andrés Machín, escolta de la Unidad Nacional de Protección (UNP), y Haminton Daniel, comunero indígena. Además, señaló que Jhon Lemus, también escolta de la UNP, resultó gravemente herido.
La organización hizo un llamado urgente a la Defensoría del Pueblo, la Oficina de las Naciones Unidas (ONU), la Misión de Apoyo al Proceso de Paz de la OEA (MAPP-OEA) y demás organismos defensores de derechos humanos para que acompañen el caso y adopten medidas frente a los riesgos que enfrentan las autoridades indígenas del suroccidente del país.
Por su parte, la comandante del Departamento de Policía Valle, brigadier general Sandra Rodríguez, confirmó que el ataque sicarial dejó cuatro víctimas, dos de las cuales fallecieron y dos permanecen hospitalizadas.
La oficial indicó que entre los lesionados se encuentra el gobernador del resguardo indígena Kwesx Yu Kiwe, quien, según manifestó, había informado previamente sobre amenazas en su contra y contra su familia por parte de un grupo armado ilegal.
“La Policía Nacional ha dispuesto toda su capacidad investigativa para identificar y capturar a los responsables de este vil y atroz ataque. Invitamos a la ciudadanía a suministrar cualquier información que permita avanzar en las investigaciones y rechazamos de manera contundente todas las agresiones contra las comunidades indígenas del departamento del Valle del Cauca”, expresó la comandante.
Mientras avanzan las investigaciones, las autoridades judiciales realizan la recolección de pruebas y el análisis de cámaras de seguridad para esclarecer los móviles del atentado e identificar a los autores materiales e intelectuales.
Entre tanto, en Florida continúa la preocupación por el estado de salud de Mauricio Gutiérrez. Integrantes de las comunidades indígenas permanecen atentos a la evolución médica del líder, mientras esperan que las autoridades esclarezcan este nuevo hecho de violencia que enluta al movimiento indígena y al suroccidente colombiano.