El Juzgado 46 Penal del Circuito con Función de Conocimiento de Bogotá aprobó este 9 de septiembre de 2026 el preacuerdo alcanzado entre Juliana Guerrero y la Fiscalía General de la Nación por el caso relacionado con la obtención irregular de dos títulos universitarios de la Fundación Universitaria San José.
Durante una audiencia realizada de manera virtual, Guerrero, de 24 años, reconoció su responsabilidad en los hechos y aceptó los cargos relacionados con el delito de fraude procesal.
En medio de la diligencia judicial, Guerrero reconoció que modificó la información registrada en el Sistema de Información y Gestión del Empleo Público (SIGEP II) y presentó documentación ante el entonces Ministerio de la Igualdad con el propósito de cumplir las condiciones necesarias para ser considerada en el proceso de selección.
La aceptación de responsabilidad permitió avanzar en el acuerdo con la Fiscalía, que posteriormente fue puesto a consideración del juez. Con la aprobación del preacuerdo, quedó establecida judicialmente su responsabilidad por las conductas relacionadas con la documentación utilizada para respaldar su aspiración al cargo público.
Pidió perdón durante la audiencia
En la misma audiencia, Guerrero aprovechó su intervención para ofrecer disculpas públicas por lo ocurrido. La joven manifestó que durante el desarrollo de la investigación había decidido mantener silencio, pero aseguró que ahora asumía las consecuencias de sus decisiones.
“No estoy aquí para justificarme ni para presentarme como víctima, sino para asumir con humildad las consecuencias de mis decisiones. Pido perdón al país, a mi familia, a quienes confiaron en mí, a los jóvenes que alguna vez me vieron como referente
También extendió sus disculpas a la Universidad San José, así como a sus directivos, docentes, estudiantes y egresados, al considerar que el caso terminó afectando la imagen de la institución.
La joven aseguró que nunca tuvo la intención de perjudicar al Estado, aunque reconoció que esa circunstancia no elimina la responsabilidad derivada de sus actos.
Al finalizar su intervención, Guerrero dirigió unas palabras a los estudiantes y jóvenes del país. Señaló que cometer un error no libera a una persona de la obligación de asumir sus consecuencias y expresó su deseo de que su historia también pueda ser vista como un proceso de aprendizaje.
Asimismo, agradeció a quienes continuaron apoyándola durante el proceso y manifestó su intención de aprovechar una eventual segunda oportunidad para demostrar, con sus acciones, que es posible aprender de los errores y comenzar nuevamente.