Una operación de interdicción marítima permitió a los integrantes de la Armada de Colombia incautar 2.363 kilogramos de clorhidrato de cocaína que eran transportados en una embarcación tipo go fast por aguas del Pacífico sur.
Durante el procedimiento, fueron capturados tres ciudadanos colombianos que se encontraban a bordo de la lancha.
La operación se inició luego de que información de Inteligencia Naval, con apoyo de la Fuerza de Tarea Conjunta Interagencial del Comando Sur de Estados Unidos (JIATFS), alertara sobre el desplazamiento sospechoso de una embarcación en aguas del Pacífico colombiano.
Con la información recibida, una unidad de la Estación de Guardacostas del puerto de Tumaco se desplazó hasta el sector para interceptar la lancha y verificar su contenido.
Sin embargo, durante la maniobra de control se presentaron condiciones adversas del mar y, debido a la cantidad de carga que transportaba, la embarcación perdió estabilidad y terminó naufragando.
Ante la emergencia, los uniformados priorizaron el rescate de los tres ocupantes, buscando proteger sus vidas. Los hombres fueron puestos a salvo y posteriormente trasladados a un puerto seguro, mientras las unidades desplegadas en el área adelantaban las labores para recuperar los paquetes que habían quedado en el agua.
Una vez recuperado el cargamento, funcionarios del Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía practicaron la Prueba de Identificación Preliminar Homologada (PIPH), mediante la cual se estableció que los paquetes contenían 2.363 kilogramos de clorhidrato de cocaína. La pureza, de acuerdo con los peritos judiciales, es de un 85 por ciento.
Hay que decir que esta incautación representa un golpe a los millonarios ingresos económicos de los grupos armados al margen de la ley que operan en el suroccidente colombiano, pues a través del narcotráfico terminan obteniendo el dinero necesario para comprar armas y explosivos y usarlos en la guerra contra la Fuerza Pública.
Los tres capturados y el material incautado fueron puestos a disposición de las autoridades judiciales competentes. Ahora deberán responder dentro del proceso penal que se adelanta por el presunto transporte de sustancias ilícitas.
El operativo representa un nuevo golpe a las estructuras dedicadas al tráfico de drogas por las rutas marítimas del Pacífico colombiano, utilizadas para sacar grandes cargamentos de cocaína hacia mercados internacionales.
Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer la procedencia del alijo, su destino final y la organización criminal responsable del cargamento, el cual al parecer tenía como destino los Estados Unidos.