Un macabro hallazgo se registró este martes 4 de julio en el municipio de Corinto, norte del Cauca, donde autoridades indígenas y campesinas confirmaron el descubrimiento de una fosa común con cinco cuerpos en la vereda Palo Negro, un sector montañoso de difícil acceso.
De acuerdo con la información preliminar entregada por los líderes comunitarios, el hallazgo se produjo luego de que la comunidad recibiera versiones sobre la posible existencia de cuerpos enterrados en ese lugar. Ante los rumores, las autoridades ancestrales decidieron desplazarse hasta la zona para verificar la información.
Una vez en el sitio, iniciaron labores de búsqueda y excavación utilizando herramientas manuales. En un primer momento localizaron un cadáver, pero al continuar removiendo la tierra encontraron otros cuatro cuerpos, confirmando la existencia de una fosa común con cinco víctimas.
El descubrimiento generó consternación entre los habitantes del municipio y las autoridades indígenas, que de inmediato acordonaron el área e informaron a los organismos judiciales para que asumieran las investigaciones correspondientes y realizaran la inspección técnica de los cuerpos.
Hasta el momento, no se ha establecido la identidad de las víctimas ni el tiempo que llevaban sepultadas en ese lugar. Tampoco se conocen las circunstancias en las que ocurrieron las muertes, aspectos que serán materia de investigación por parte de las autoridades competentes.
Las autoridades indígenas anunciaron que en las próximas horas entregarán un informe oficial con mayores detalles sobre el hallazgo, una vez concluyan las primeras verificaciones realizadas en coordinación con los organismos encargados de la investigación.
Este nuevo hecho vuelve a poner en evidencia la compleja situación de orden público que enfrenta el norte del Cauca, una región donde históricamente han tenido presencia diversos grupos armados ilegales y donde las comunidades han denunciado de manera reiterada hechos de violencia, desapariciones y homicidios.
Líderes comunitarios expresaron su preocupación por el descubrimiento de esta fosa común y solicitaron a la Fiscalía General de la Nación y demás autoridades adelantar una investigación exhaustiva que permita identificar a las víctimas, establecer quiénes serían los responsables y determinar los móviles de este crimen.
Asimismo, hicieron un llamado al Gobierno Nacional para reforzar las medidas de protección en el territorio y garantizar condiciones de seguridad para las comunidades rurales, que continúan viviendo en medio de la confrontación entre actores armados ilegales.
Mientras avanzan las diligencias judiciales, la comunidad de Corinto permanece a la expectativa de los resultados de las investigaciones, con la esperanza de que este nuevo episodio de violencia no quede en la impunidad y permita brindar respuestas a las familias de las posibles víctimas.