Una polémica se desató esta semana en la cárcel de mujeres El Buen Pastor, en Bogotá, luego de que se conociera la autorización para el ingreso de 120 combos de hamburguesas al establecimiento penitenciario, pese a que una circular del Instituto Nacional Penitenciario y Carcelario, Inpec, había establecido restricciones para el ingreso de alimentos provenientes del exterior al centro carcelario.

El caso fue conocido a partir de un reporte interno elaborado por una funcionaria de custodia y vigilancia, en el que se dejó constancia de la llegada de cajas con comida rápida y de otras situaciones que, según la denuncia, podrían haber implicado una flexibilización de los controles dentro del penal.

Inpec aseguró que dio la instrucción no ingresar elementos de procedencia externa a ningún penal. | Foto: César Flechas - SEMANA

El documento también hizo referencia al ingreso de equipos tecnológicos, visitantes y regalos destinados a algunas personas privadas de la libertad.

La situación generó cuestionamientos debido a que, apenas seis días antes, el director general del Inpec había firmado una circular que restringía el ingreso de alimentos preparados, refrigerios, dulces, bebidas y otros productos provenientes del exterior.

No obstante, y según se conoció, la medida estaba relacionada con las actividades previstas por la inauguración de un espacio que el Inpec mejoró y donde permanecen los niños que comparten espacio con sus madres, privadas de la libertad en el Buen Pastor, no una fiesta tras las rejas.

Cabe decir que, dicho informe señaló que los 120 combos de comida rápida estaban relacionados con una autorización proveniente de la dirección del establecimiento, tal como lo confirmó el Inpec en un comunicado.

Estos son los combos de hamburguesa que trataron de ingresar a El Buen Pastor, aunque estaba expresamente prohibido. | Foto: no

“La actividad fue programada y realizada por la fundación Dios tras las rejas con hijos y familiares de las personas privadas de la libertad (PPL), y fue autorizada por la directora del establecimiento”, señaló el comunicado del Inpec.

La dirección del establecimiento, por su parte, explicó que los alimentos estaban destinados a niños y mujeres privadas de la libertad.

“Estas actividades contribuyen al fortalecimiento de los vínculos familiares, y se realizan con el apoyo de las redes sociales de voluntariado, quienes organizan y adelantan este tipo de programas en diferentes establecimientos penitenciarios y carcelarios”, advirtió el instituto penitenciario.

No obstante, el reporte hecho por la funcionaria, también cuestionó otros procedimientos relacionados con el ingreso de elementos al penal. Entre ellos mencionó el ingreso reiterado de algunos regalos considerados de lujo para determinadas internas, entre los que se encontrarían termos de lujo.