Las Fuerzas Militares de Colombia ejecutaron un bombardeo contra un campamento de la estructura 18 de las disidencias de las Farc en zona rural del departamento de Antioquia, en el marco de las operaciones contra grupos armados ilegales que operan en esa región del país.
La operación aérea fue seguida por el despliegue de tropas en tierra que ingresaron al área para verificar los resultados del ataque y confirmar la identidad de los integrantes del grupo armado que habrían muerto durante la ofensiva militar.
De acuerdo con información preliminar del sector Defensa, el objetivo del bombardeo fue un campamento utilizado por integrantes de la estructura 18 de las disidencias de las Farc, organización que mantiene presencia principalmente en zonas rurales del norte de Antioquia, incluyendo municipios como Ituango.
Las autoridades analizan la posibilidad de que entre los abatidos se encuentre alias “Ramiro”, identificado como Erlinson Echavarría Escobar, señalado cabecilla de esa estructura armada ilegal. No obstante, hasta el momento no existe confirmación oficial y los militares continúan realizando labores de verificación en el terreno.
Según las investigaciones de las autoridades, este jefe insurgente estaría vinculado a múltiples acciones armadas contra la Fuerza Pública, así como a actividades de extorsión y al control de economías ilícitas en esa zona del país. También se le atribuye la coordinación de hostigamientos y ataques contra unidades militares desplegadas en Antioquia.
La estructura 18 hace parte de las disidencias de las Farc que operan bajo el llamado Estado Mayor Central, grupo armado ilegal que surgió tras el acuerdo de paz firmado en 2016 con la antigua guerrilla y que continúa activo en varias regiones del país.
Esta ofensiva militar ocurre pocos días después de que el ministro de Defensa, Pedro Sánchez, advirtiera que el Gobierno no descartaba el uso de bombardeos contra estructuras armadas ilegales en Antioquia, ante el aumento de la violencia y las disputas territoriales entre grupos armados en esa región.
En el departamento se han registrado en los últimos meses enfrentamientos entre diferentes organizaciones criminales que buscan controlar corredores estratégicos utilizados para actividades como el narcotráfico, la minería ilegal y las extorsiones a comunidades rurales.
Las Fuerzas Militares continúan desplegadas en el área donde se produjo el bombardeo para asegurar la zona y recolectar información que permita determinar el impacto de la operación. Las autoridades también buscan establecer si en el campamento se encontraban otros mandos de la organización armada.
El operativo hace parte de la estrategia del Gobierno para debilitar las estructuras criminales que operan en el país, mientras se mantienen operaciones militares en distintas regiones donde persisten grupos armados ilegales que no se acogieron al proceso de paz.