Integrantes de la Seccional de Tránsito y Transporte de la Policía, en coordinación con tropas del Ejército Nacional, frustraron un posible atentado con explosivos que al parecer sería ejecutado en la ciudad de Cali utilizando una volqueta que había sido hurtada horas antes en el norte del Cauca.
El procedimiento se adelantó sobre la vía Panamericana Popayán – Cali, a la altura del kilómetro 80, sector de Caña Dulce, jurisdicción del municipio de Santander de Quilichao, luego de que las autoridades recibieran la llamada de un ciudadano alertando sobre el robo de una volqueta de placas SVM-178, color blanco, marca International, modelo 2012, avaluada en aproximadamente 350 millones de pesos.
De acuerdo con el reporte oficial, el automotor había sido hurtado en el sector de Taminango, vía Timba – Suárez, donde hombres armados interceptaron al conductor y lo despojaron del vehículo. Tras conocerse el caso, uniformados de la Policía coordinaron un cierre vial junto a soldados del Batallón de Alta Montaña No. 8 en el peaje ubicado sobre este corredor vial estratégico para el suroccidente colombiano.
Minutos después, los militares detectaron la aproximación de la volqueta reportada como hurtada y le hicieron la señal de pare. En el automotor se movilizaban dos hombres que, al ser requeridos por las autoridades, mostraron una actitud nerviosa y evasiva frente a las preguntas sobre la procedencia del vehículo.
Durante la inspección, el conductor identificado como Luis Herley Zamora manifestó a las autoridades que estaba siendo intimidado por su acompañante, oriundo de Barbacoas, Nariño, quien presuntamente lo amenazaba con un arma traumática tipo pistola calibre 9 milímetros.
En poder del señalado implicado fue hallada una pistola traumática marca Leo GTR92, un proveedor, un cartucho metálico y una ojiva plástica, elementos que quedaron a disposición de las autoridades competentes junto con el vehículo recuperado.
Fuentes policiales indicaron que la volqueta sería acondicionada con explosivos para perpetrar un atentado contra instalaciones de la fuerza pública en ciudades como Cali o Jamundí.
Según explicaron los policías, este tipo de vehículos son frecuentemente hurtados por estructuras armadas ilegales, como las disidencias de las Farc, para posteriormente ser cargados con explosivos y utilizados en acciones terroristas en el suroccidente del país.
Las autoridades continúan con las investigaciones para establecer si detrás de este caso estarían grupos armados organizados con presencia en Cauca y Valle del Cauca.