Momentos de tensión se vivieron en el corregimiento de Mondomo, jurisdicción del municipio de Santander de Quilichao, en el norte del departamento del Cauca, luego de que una oportuna reacción de las autoridades con apoyo aéreo permitiera contrarrestar un ataque de mayor magnitud contra la Fuerza Pública y contra la población civil que transita por esta zona estratégica del suroccidente del país.
De acuerdo con información preliminar aportada por la misma comunidad, la situación se registró en inmediaciones del corregimiento de Mondomo, un punto clave debido a su cercanía con la vía Panamericana, uno de los corredores viales más importantes para la movilidad, el comercio y la conexión entre el suroccidente colombiano y otras regiones del país. Ese ataque se presentó en la mañana de este miércoles 11 de marzo, como en su momento confirmaron las autoridades.
Y es que la llegada de helicópteros militares al sector generó presión sobre integrantes de grupos armados disidentes que preparaban un ataque con cilindros bomba en las cercanías de la vía. Este tipo de artefactos explosivos improvisados son utilizados en distintos hechos violentos registrados en el departamento del Cauca, lo que aumenta la preocupación de las autoridades frente a posibles afectaciones a la población civil y a la infraestructura vial.
Las fuentes consultadas señalan que la presencia de las aeronaves, que realizaban labores de vigilancia y apoyo a las operaciones en tierra, habría frustrado los planes de los presuntos disidentes. En medio de la operación, los hombres armados habrían reaccionado disparando contra los helicópteros mientras estos realizaban maniobras en la zona.
“Los guerrilleros dispararon contra las aeronaves que sobrevolaron el pueblo, mientras buscaban accionar esos cilindros bombas contra la subestación, por eso nos tocó escondernos en las casas y locales, porque esperábamos lo peor por ese ataque, donde participaron más de 50 disidentes que llegaron acá en varias camionetas”, expresaron los habitantes de este poblado, el cual estuvo en poder de los insurgentes, los mismos que se atrincheraron en las viviendas a la hora de enfrentarse a la fuerza pública.
A pesar de esta reacción armada, la presión ejercida por el despliegue aéreo y la presencia de las autoridades obligaron a los guerrilleros a replegarse y desistir de ejecutar el atentado que, según los indicios, estaba dirigido contra la subestación de Policía ubicada en ese corregimiento y posiblemente contra el flujo vehicular que se moviliza por este importante corredor nacional.
La situación generó momentos de preocupación entre los habitantes del corregimiento y entre los conductores que transitaban por el sector, ya que la Vía Panamericana es utilizada diariamente por cientos de vehículos de transporte de carga, buses intermunicipales y automóviles particulares que conectan al suroccidente colombiano con el resto del país.
La forma como actuaron los disidentes fue grabada por miembros de la comunidad, que recurrieron a sus celulares para documentar este capítulo de la guerra.
Tras los hechos, las autoridades desplegaron operativos de control y verificación en la zona con el objetivo de garantizar la seguridad, descartar la presencia de artefactos explosivos y evitar nuevas acciones violentas que puedan poner en riesgo a las comunidades cercanas y a quienes transitan por este corredor vial.