Este miércoles, la Fiscalía General de la Nación presentó ante una juez de control de garantías de Barranquilla (Atlántico) a seis presuntos responsables de secuestrar y torturar a un cobrador de una empresa de préstamos en la modalidad de ‘gota a gota’.
De acuerdo con el reporte oficial, estas personas habrían retenido a su víctima tras acusarlo de la pérdida de una suma que oscilaba entre 15 y 30 millones de pesos.
Los procesados son el director de la empresa, Luis Mariano Díaz González, hijo del fallecido cantante Dimendez Díaz, los comerciantes Keiner Enrique Rocha Gamero, Dairo Andrés Tirado Bossio y José David Martínez Ibáñez; y los cobradores Alexis Rafael Jiménez Uribe y Stiven Rafael Bolaños de la Hoz.
Posterior a la investigación, un fiscal de la Dirección Especializada contra las Violaciones a los Derechos Humanos señaló “que un grupo de al menos 20 personas llegó hasta la vivienda de la víctima y, mediante amenazas con armas de fuego dirigidas contra ella y su familia, la obligó a salir del inmueble".
Una vez el cobrador salió de su vivienda, este fue trasladado a una vivienda del barrio Las Granjas, en Soledad (Atlántico), donde permaneció privado de la libertad y habría atravesado varios tipos de tortura.
“Durante el cautiverio habría sido golpeada en diferentes partes del cuerpo, atacada con tubos y tablas, sufrió una herida en una mano ocasionada con una navaja, fue golpeada con la cacha de un arma de fuego y amenazada de muerte, junto con su familia, con el propósito de obligarla a confesar el supuesto hurto e indicar el paradero del dinero”, puntualizó la Fiscalía.
Además, las personas capturadas son señaladas de presuntamente exigir a los familiares de la víctima responder por el dinero que, según ellos, había sido perdido o, de lo contrario, transferirles una vivienda que figuraba a nombre del padre de la víctima.
Frente al caso, el organismo recopiló varios elementos probatorios y señaló que Mariano Díaz González sería el determinador de la retención ilegal y uno de los participantes en las agresiones contra la víctima; Bolaños de la Hoz, el coordinador de las agresiones; Jiménez Uribe, quien convocó a los demás participantes y coordinó el secuestro; Tirado Bossio, quien participó en el traslado de la víctima, su custodia y las agresiones; Rocha Gamero y Martínez Ibáñez, serían los que custodiaron, lanzaron amenazas y también agresiones físicas durante el cautiverio.
Finalmente, la Fiscalía les imputó los delitos de secuestro simple agravado y tortura. El ente reveló que las personas aceptaron los cargos y la juez de control de garantías les impuso medida de aseguramiento en lugar de residencia.