Un documento de una acusación realizada recientemente por el Departamento de Justicia de los Estados Unidos reveló que durante el año 2013, Rodrigo Londoño, alias Timochenko, entonces jefe de la guerrilla de las Farc, presuntamente sostuvo una reunión con Nicolás Maduro para lograr un acuerdo criminal que incluía un negocio de armas por droga.
Dichos relatos hacen parte de la nueva acusación que radicó un fiscal federal estadounidense en el proceso judicial que enfrenta el derrocado dictador venezolano ante el Tribunal Federal del Distrito Sur de Nueva York.
Frente a este contexto, un experto penalista advierte sobre consecuencias legales que enfrentaría Londoño ante estos hechos, ya que en ningún momento han sido mencionados en su proceso al interior de la Jurisdicción Especial para la Paz (JEP).
Y es que Julian Quintana, exdirector del Cuerpo Técnico de Investigación de la Fiscalía General de la Nación, afirma que el tribunal colombiano de la justicia transicional deberá revisar la situación del exguerrillero e investigar las razones por las que no mencionó esa parte, ya que los acuerdos de paz de La Paz establecieron que cada uno de los miembros debía relatar toda la verdad ante la JEP.
“Se supone que en ese acuerdo Timochenko tenía que contar toda la verdad, 100 %. Aquí lo que vemos son hechos nuevos, de los que nos estamos enterando. Timochenko no contó en esa jurisdicción que se había reunido con Maduro, con el gobierno venezolano, para concertar tráfico de estupefacientes, armas y secuestros”, indicó Quintana en una entrevista concedida a la revista Semana.
A juicio del experto, al dejar el caso a consideración de las autoridades competentes, Estados Unidos tendría la posibilidad de emitir una solicitud. Sin embargo, es poco probable debido a que ‘Timochenko’ goza de protección del Acuerdo de Paz al establecer que no puede ser extraditado o privado de su libertad.
“Tendría la garantía de no extradición producto de ese acto legislativo de la reforma constitucional y le dio esa potestad a la JEP de no extraditar a los firmantes de la paz; sin embargo, si aparecen hechos posteriores al año 2016 de narcotráfico, de tráfico de armas, lavado de activos, se podría ir en contravía de esa garantía de no extradición, eventualmente”, comentó el abogado.
Pero una advertencia de Quintana es que, en caso de que la JEP compruebe que en realidad no reveló esa presunta reunión con Maduro, Rodrigo Londoño debe ser expulsado de la jurisdicción. Por lo tanto, en ese escenario sí se podría aplicar la solicitud de extradición por parte de las autoridades estadounidenses.
Sin embargo, es muy poco probable que el polémico tribunal de paz revise el posible incumplimiento de ‘Timochenko’ en su compromiso con la verdad, ya que al firmante de paz lo considera como pieza clave en el cumplimiento de los acuerdos de La Habana.
“Los Estados Unidos son un país autónomo y la justicia puede estar por encima incluso de las pretensiones de Colombia frente al cumplimiento del Acuerdo de Paz; podría pedir la extradición. El dilema está en si se extradita o no a Timochenko. Aquí vuelve el tema del actual legislativo y del acuerdo que tiene una garantía de no extradición”, enfatizó el abogado.