La Fiscalía General de la Nación reveló este Sábado nuevos detalles sobre el asesinato de María Camila Potosí, la joven de 21 años que tenía ocho meses de embarazo y cuyo cuerpo fue hallado el pasado 20 de julio en el corregimiento de La Buitrera, en Cali.

Entre los hallazgos más relevantes de la investigación está que el crimen habría sido cometido a cambio de una promesa de pago de $4 millones, suma que, según el ente acusador, finalmente no se habría concretado.

De acuerdo con la investigación, Kevin Alexis López Orozco habría sido el encargado de coordinar la logística del homicidio, distribuir los roles entre los demás implicados y garantizar el pago de los cuatro millones de pesos, dinero que, según la Fiscalía, había sido pactado previamente con Yulieth Cecilia Angulo Escobar, señalada de engañar a la víctima para llevarla hasta el lugar donde ocurrió el ataque.

Aunque esa suma habría sido acordada antes de la ejecución del crimen, la Fiscalía precisó que el pago nunca se materializó.

María Camila Potosí fue encontrada sin vida el pasado 20 de julio. | Foto: A.P.I. y El País, respectivamente.

Este nuevo elemento hace parte de las evidencias recopiladas durante los 13 días de labores investigativas que permitieron la captura y judicialización de cinco personas por estos hechos.

¿Qué más dice la investigación?

La investigación permitió establecer que María Camila fue engañada con la promesa de ser llevada a una pañalera en el sur de Cali. Para ganarse su confianza, Yulieth Cecilia Angulo habría fingido estar embarazada y la transportó en motocicleta hasta un inmueble ubicado en el sector de Alto de Polvorines.

Cinco personas fueron capturadas por el crimen de María Camila Potosí. | Foto: Policía Metropolitana de Cali

Según la Fiscalía, una vez en el lugar, Nitzon Stiven Mondragón presuntamente atacó a la joven en repetidas ocasiones con un arma cortopunzante hasta causarle la muerte. Posteriormente, allí mismo le habría sido practicada una cesárea artesanal para extraer a la bebé que llevaba en su vientre.

El ente investigador indicó además que, antes de abandonar el inmueble, los implicados habrían realizado maniobras para ocultar las evidencias del crimen.

Posteriormente, Juan José Narváez Rodríguez habría conducido el vehículo en el que trasladaron el cuerpo de la víctima hasta una zona rural del corregimiento de La Buitrera, donde fue abandonado en el río Meléndez.

Por su parte, Edwin García Zuluaga habría tenido la función de vigilar el perímetro durante la comisión del crimen y los desplazamientos posteriores, además de alertar sobre una eventual presencia de las autoridades.