Gracias a labores de inteligencia y a la rápida reacción de los militares del Batallón de Infantería Liviana No. 26 Cacique Pigoanza, adscrito a la Novena Brigada del Ejército Nacional, una menor de edad reclutada de manera forzada por un grupo armado ilegal logró escapar y hoy se encuentra nuevamente bajo la protección del Estado y en contacto con su familia.
Según información entregada por las autoridades, la adolescente fue reclutada cuando tenía apenas 13 años de edad, siendo obligada a integrar las filas de una estructura ilegal que operaba en zona rural del departamento del Huila. Tras permanecer cerca de dos años bajo el control de este grupo armado, la menor logró huir por sus propios medios en medio de una compleja situación marcada por el miedo, la incertidumbre y los riesgos que implica abandonar este tipo de organizaciones criminales.
De acuerdo con el reporte oficial, luego de escapar, la joven emprendió un recorrido en busca de ayuda hasta llegar a un municipio ubicado en el centro del departamento del Huila, donde su caso fue conocido por soldados del Ejército Nacional que adelantaban operaciones en la zona. Una vez las tropas establecieron su ubicación, se activaron los protocolos de protección para salvaguardar su integridad y garantizar su traslado seguro.
Los uniformados se desplazaron de manera inmediata hasta el lugar donde se encontraba la menor, brindándole acompañamiento y protección, para posteriormente trasladarla al municipio de Garzón, Huila, donde se iniciaron las gestiones para ubicar a sus familiares. Allí se logró el esperado reencuentro con sus seres queridos, quienes desde hacía aproximadamente dos años la habían reportado como secuestrada y mantenían la esperanza de volver a verla con vida.
Durante el proceso de restablecimiento de derechos, la menor recibió valoración médica y atención integral, con el fin de verificar su estado de salud físico y emocional, teniendo en cuenta las difíciles condiciones a las que habría estado expuesta durante su permanencia en el grupo armado ilegal. Posteriormente, quedó a disposición del Instituto Colombiano de Bienestar Familiar, Icbf, entidad encargada de garantizar el restablecimiento de sus derechos, brindándole acompañamiento psicosocial, protección y atención especializada.
Información preliminar indica que la adolescente habría sido obligada a integrar la estructura armada ilegal denominada Rodrigo Cadete, perteneciente al Bloque Jorge Suárez Briceño, donde, presuntamente, cumplía funciones dentro de una comisión de finanzas bajo órdenes de un integrante conocido con el alias de Morroco. Y es que este caso pone nuevamente en evidencia la grave problemática del reclutamiento forzado de menores en regiones afectadas por el conflicto armado como los departamentos de Huila y Cauca, donde estas organizaciones armadas ilegales aún tienen una marcada presencia.
Las autoridades recordaron que el reclutamiento, uso y utilización de niños, niñas y adolescentes constituye una grave violación a los derechos humanos y al Derecho Internacional Humanitario, además de ser un delito que afecta profundamente el desarrollo emocional, social y educativo de las víctimas, quienes son despojadas de su infancia y sometidas a escenarios de violencia.
“Desde la Novena Brigada del Ejército Nacional reiteramos nuestro compromiso de continuar adelantando operaciones orientadas a proteger a la población civil y a promover que integrantes de estructuras armadas ilegales abandonen estas organizaciones. En el caso de los menores de edad, las acciones están enfocadas en garantizar su protección y el restablecimiento pleno de sus derechos, mientras que para los adultos existen mecanismos que facilitan procesos de sometimiento y reincorporación a la vida civil, conforme a los beneficios establecidos por el Estado”, expresó el teniente coronel Cristián Arturo, comandante Batallón de Infantería Liviana No. 26 Cacique Pigoanza.
Las autoridades de igual manera resaltaron que cada niño o adolescente que logra regresar al seno de su familia representa un avance significativo en la defensa de la vida y la dignidad humana, además de un paso importante en la construcción de territorios más seguros.
Finalmente, el Ejército Nacional reafirmó su compromiso de seguir trabajando por la protección de la niñez y la adolescencia, así como por la consolidación de un departamento del Huila más seguro, humano y en paz, invitando a la ciudadanía a denunciar cualquier caso relacionado con el reclutamiento forzado o la presencia de grupos armados ilegales en sus territorios.