Las autoridades destruyeron de manera controlada siete cilindros acondicionados con explosivos que habían sido hallados al interior de un vehículo tipo buseta interceptado sobre la vía Panamericana, en jurisdicción de Santander de Quilichao, norte del Cauca. El material, según información oficial, pertenecería al frente Jaime Martínez de las disidencias de las Farc y estaría destinado a ejecutar un atentado terrorista de alto impacto.
La destrucción del material explosivo se llevó a cabo en un predio de la zona rural de este municipio, donde expertos antiexplosivos trasladaron uno a uno los cilindros hasta un lugar alejado de las viviendas para proceder con su detonación controlada, minimizando cualquier riesgo para las comunidades campersinas e indígenas.
De acuerdo con el reporte de las autoridades, el procedimiento corresponde al material incautado tras la neutralización de un vehículo tipo autobús de placas SKM-465, el cual contenía aproximadamente 420 kilogramos de nitrato de amonio distribuidos en siete cilindros adaptados sobre igual número de rampas de lanzamiento.
La operación comenzó hacia las 11:49 de la noche del pasado 4 de agosto, cuando uniformados que realizaban labores de registro y control en el puesto de mando instalado en el peaje de Villa Rica interceptaron la buseta y detectaron una estructura sospechosa en su interior. De inmediato fue activado el protocolo de seguridad y se dio aviso a los técnicos especializados en manejo de explosivos.
A las 12:30 de la madrugada del 5 de agosto, el equipo antiexplosivos llegó al lugar, aisló completamente el corredor vial y ejecutó las maniobras necesarias para neutralizar la plataforma de lanzamiento y los artefactos explosivos que, según las investigaciones preliminares, estaban listos para ser activados.
Posteriormente, el automotor fue retirado del lugar y los cilindros fueron trasladados hasta una zona rural de Santander de Quilichao, donde finalmente fueron destruidos, mediante detonaciones individuales.
Según información de inteligencia conocida por las autoridades, la acción terrorista habría sido planeada por alias Max Max, señalado como principal explosivista del frente Jaime Martínez, estructura que hace parte de las disidencias de las Farc al mando de alias Iván Mordisco.
El objetivo, de acuerdo con esa versión, sería atacar instalaciones del peaje de Villa Rica, Cauca, y generar un acto terrorista coincidiendo con los actos de posesión del presidente electo en la ciudad de Cali, muestra de intensidad de la guerra que ahora se presenta en esta zona del país.
Tras el procedimiento, la Policía y el Ejército reforzaron las medidas de seguridad en peajes, puestos de control y estaciones de Policía del norte del Cauca y el sur del Valle del Cauca, mientras continúan las investigaciones para establecer la procedencia del vehículo y dar con los responsables de la frustrada acción criminal.
Este nuevo hecho, sumado al hallazgo y neutralización del bus bomba en el peaje de Villa Rica, evidencia la escalada del conflicto armado que vive el departamento del Cauca. La confrontación entre la Fuerza Pública y organizaciones armadas ilegales, como las disidencias de las Farc y el ELN, ha intensificado las acciones violentas en diferentes municipios, aumentando la preocupación de las autoridades y de las comunidades por el deterioro de la seguridad en la región.