Una invitación para conocer los atractivos turísticos de Cali se habría convertido en el comienzo de una experiencia de secuestro, amenazas y robos para varios visitantes nacionales y extranjeros.
La Policía desarticuló una estructura delincuencial conocida como ‘Los Guías’, señalada de utilizar falsos recorridos turísticos para atraer a sus víctimas, llevarlas a inmuebles alquilados y despojarlas de su dinero mediante intimidaciones y violencia.
De acuerdo con la investigación de las autoridades, los integrantes de esta organización buscaban principalmente a turistas que se encontraban en el Bulevar del Río, uno de los sectores frecuentados por visitantes en la capital del Valle del Cauca.
Allí, los presuntos delincuentes se acercaban a las personas y les ofrecían recorridos para conocer la ciudad. Sin embargo, detrás de estas invitaciones estaría una modalidad criminal que tenía como propósito llevar a los turistas a lugares previamente seleccionados, donde perdían su libertad y eran sometidos a presiones para entregar sus recursos económicos.
La investigación permitió establecer que nueve turistas habrían sido víctimas de esta estructura entre 2024 y 2026. Ocho de ellos eran extranjeros, una cifra que evidencia el impacto de esta modalidad delictiva sobre personas que visitaban Cali.
Así engañaban a los turistas en Cali
Según el material recopilado por los investigadores, el primer contacto con las víctimas se producía en el Bulevar del Río. Los integrantes de ‘Los Guías’ aprovechaban el interés de los visitantes por conocer la ciudad y les ofrecían supuestos planes turísticos.
Una vez conseguían ganarse su confianza, los trasladaban a viviendas alquiladas que presuntamente utilizaban para mantenerlos retenidos. En estos inmuebles, las víctimas permanecían privadas de la libertad durante periodos que podían extenderse entre 24 y 48 horas.
Durante ese tiempo, los turistas eran sometidos a amenazas y agresiones para obligarlos a entregar sus pertenencias y realizar transferencias bancarias desde sus propios teléfonos celulares.
La modalidad incluía, según las autoridades, el uso de armas de fuego y sustancias sedantes, elementos que habrían sido utilizados para intimidar y someter a las personas retenidas.
De esta manera, los presuntos integrantes de la organización conseguían acceder directamente a los recursos económicos de sus víctimas, quienes quedaban en una situación de vulnerabilidad al encontrarse lejos de sus lugares de residencia y sin posibilidad de pedir ayuda libremente.
El balance presentado por las autoridades señala que la estructura habría afectado a nueve turistas durante el periodo comprendido entre 2024 y 2026.
De ese total, ocho eran extranjeros, lo que convierte el caso en una alerta sobre los riesgos que enfrentan los visitantes cuando aceptan servicios turísticos informales ofrecidos por personas desconocidas.
Las investigaciones también permitieron establecer que el dinero hurtado superaría los 100 millones de pesos.