Aún se registra mucha tensión en la zona rural del municipio de Silvia, Cauca, por el cruento enfrentamiento entre las comunidades misak del resguardo de Guambía y los comuneros nasa del resguardo de Pitayó, todo por el control de una finca conocida en la zona como La Ensillada.
A pesar de que las diferentes entidades del gobierno nacional establecieron que legalmente son las comunidades misak las propietarias de dicho predio, porque está en jurisdicción de su resguardo, las comunidades nasa de Pitayó al parecer no reconocen esa realidad, de ahí que ahora se pelean por el acceso y dominio sobre dicho lugar.
Por eso, y durante este jueves 21 de mayo, ambas comunidades se enfrentaron a muerte en ese punto del centro del departamento, y aunque no hay una cifra oficial sobre las personas que fallecieron en esta confrontación, esta casa periodística confirmó en terreno que “son diez los comuneros de ambas etnias o familias que perdieron la vida en esta pelea”, expresaron las mujeres misak que ayudan en los diferentes controles que ahora existen en la vía de acceso a esta parte del territorio.
Liliana Pechené, una de las autoridades misak, se pronunció sobre los enfrentamientos, denunciando que era una situación que se veía venir, todo por “el desconocimiento de los pobladores de Pitayó de las diferentes normas, resoluciones y conceptos dados por las entidades encargadas del tema, además por la postura intolerante de los nasa, los cuales se han levantado de las mesas de concertación, desconociendo el derecho de mi pueblo”.
Pero la lideresa misak va allá al indicar que varios integrantes de su comunidad están aún en poder de las comunidades de Pitayó, las cuales “usaron hasta armas de fuego para cometer este genocidio contra nuestro pueblo, que el Cauca y el mundo saben que somos pacíficos, pero no podemos dejar que nos vulneren nuestros derechos, como el de la vida y de nuestro territorio”, expresó la lideresa guambiana a la hora de indicar que son por los menos diez las víctimas mortales de esta confrontación, la cual continúa en esta parte de Silvia, a pesar de la llegada de la noche.
“También tenemos otros compañeros misak que están secuestrados, que los tienen retenidos. Les solicitamos al Cric y directamente al cabildo de Pitayó con su gente, su comunidad, que respeten la vida de nuestras autoridades que están retenidas también por ellos. La segunda aclaración que quiero hacer a la opinión pública es que el Cric y algunos líderes de Pitayó están manifestando que nosotros somos armados. Ese es el argumento para liberar la culpa, para liberar la culpa de un genocidio que estaba anunciado por parte del pueblo hermano”, agregó Liliana Pechené.
Frente a estas declaraciones después surgieron versiones de las comunidades nasa de Pitayó, las cuales denunciaron que “los misak incineraron varias motocicletas y causaron destrozos en su territorio, de ahí que fuera necesaria la intervención de las autoridades para buscar calmar los ánimos”.
Mientras tanto, la secretaria de salud del Cauca, Carolina Camargo, indicó que son 62 personas lesionadas y cuatro víctimas mortales de estas confrontaciones, de ahí que fue necesario activar toda la red hospitalaria de la región para atender a los heridos, incluso, en las horas de la noche aún eran sacados de la zona donde se presenta esta pelea. La cifra de víctimas mortales entre las autoridades regionales es preliminar.
“Como Gobernación estamos haciendo presencia en el territorio, atendiendo por supuesto la situación presentada el día de hoy en este municipio y que hasta el momento nos deja cifras de 62 personas heridas y hasta el momento cuatro fallecidos que tenemos tanto en la IPS Mamá Dominga como en el Hospital de Jambaló”, expresó la funcionaria, quien es una de las personas que lidera las diferentes acciones para atender a las comunidades.
De igual manera, el ministro del Interior, Armando Benedetti , aseguró que detrás de los enfrentamientos entre las comunidades indígenas Misak y Nasa en Silvia, Cauca, habría presencia de grupos armados y factores relacionados con la actual campaña electoral.
“Hay un grupo armado insurgente, estructura criminal que está detrás de esa situación. Y hay también política por la campaña electoral que alimenta esa situación. Eso es lo más complicado”, afirmó el ministro.
El ministro además explicó que el origen del conflicto está relacionado con una disputa por tierras entre los pueblos Misak y Nasa. De acuerdo con Benedetti, los Misak cuentan con una titulación reciente sobre algunos territorios en la zona de Guambía, mientras que las comunidades Nasa “lo tienen desde la colonización”.
“Los Misak, que tienen en la parte de Guambía unos territorios con base en unas autorizaciones, una titulación nueva. Y arriba están los Nasa, que el problema es que ellos lo tienen desde la colonización, y hay 800 hectáreas en disputa”, sostuvo el ministro.
Frente a los hechos de violencia, Benedetti señaló que el Gobierno nacional está tomando medidas para intentar contener el conflicto, el cual completa varios años, a pesar de las diferentes mesas de concertación adelantadas recientemente
“El gobierno ha tomado varias medidas que más tarde se sabrá. Se va a crear una mesa de personalidades dentro de los indígenas, se va a crear una mesa técnica y se van a tomar otras acciones”, indicó, mientras tanto, la fuerza pública está en esta parte del departamento, buscando mediar en esta situación.
Los enfrentamientos todavía se presentan en esta parte del Cauca, mientras que las autoridades van recolectando información para consolidar el balance de esta situación.