La investigación en torno al trágico fin de la reconocida creadora de contenido ha empezado a destapar un complejo entramado de alcance internacional que va mucho más allá del crimen inicial.
Unidades especiales de inteligencia se encuentran verificando de manera exhaustiva si Matthew Ashley Foster Smith, el médico de nacionalidad británica detenido por el feminicidio de la modelo colombiana Natalia Villalba, lideraba una red delictiva dedicada a la falsificación de documentos de identidad de múltiples naciones.
El caso tomó un rumbo definitivo tras la retención del sospechoso en las instalaciones del aeropuerto internacional de Quito, en Ecuador, el pasado viernes 26 de junio del vigente año.
Durante el procedimiento de control fronterizo, las autoridades migratorias descubrieron que el ciudadano extranjero portaba un segundo pasaporte legalmente alterado, el cual estaba registrado bajo el nombre falso de Martinson Foster, documento que se convirtió en la pieza clave de su estrategia de escape.
De acuerdo con el expediente oficial del caso, el procesado utilizó esta identidad alterna para evadir los controles en su país de origen, ingresar de forma irregular a Colombia y, posteriormente, intentar abordar un vuelo con destino hacia Europa.
Toda esta maniobra se ejecutó luego de que el Cuerpo Técnico de Investigación (CTI) de la Fiscalía recopilara abundante material probatorio que lo vinculaba directamente con la muerte de la joven, reportada el pasado 17 de junio en la capital colombiana.
Los investigadores asignados al proceso señalaron que el indiciado implementó sofisticadas tácticas digitales para desviar la atención de las agencias de seguridad ciudadana.
El capturado envió reportes completamente falsos a la reputada plataforma financiera Wise, alegando falsamente que había sido víctima de un secuestro extorsivo, agresiones físicas y suministro de sustancias alucinógenas en territorio nacional, además de asegurar que presenció un homicidio aislado.
Estas coartadas digitales se desmoronaron ante los contundentes análisis forenses realizados por los peritos de medicina legal. Los informes científicos concluyeron que existen evidencias físicas irrefutables que demuestran que Foster Smith propinó múltiples golpes contundentes a Natalia Villalba hasta causarle la muerte de forma violenta, para posteriormente ocultar el cadáver en una maleta gris abandonada en el baño del apartamento 702 del edificio Morph, en el norte de Bogotá.
La policía judicial enfatizó que el presunto agresor utilizó sus conocimientos profesionales en el área de la salud para intentar borrar los rastros biológicos en la escena del crimen.
Al dejar la ducha abierta sobre el equipaje, el investigado pretendía retardar el proceso natural de descomposición del cuerpo de la modelo y, al mismo tiempo, eliminar fluidos o huellas dactilares que lo incriminaran, ganando un tiempo valioso para huir del país.