Una nueva y compleja capa de investigación se abre en el crimen de Carlos Alberto Linares Pedraza, pensionado de la Policía y empleado de la avícola Agricol SA asesinado con arma de fuego en la vereda La Primavera, Villa Rica, Cauca.

Fuentes de la Fiscalía le confirmaron a esta casa periodística que la víctima se desempeñaba como Jefe de Control Interno de la compañía y, al parecer, había descubierto varios hechos de corrupción que involucrarían posiblemente a sus propios colaboradores.

Este mortal ataque sucedió en el municipio de Villa Rica, Cauca, informaron las autoridades. | Foto: Alcaldía de Villa Rica

De acuerdo con versiones recogidas en el sector, Linares Pedraza fue contactado por personal de la misma empresa para que se trasladara al sitio donde, posteriormente, fue ejecutado. Lo que en principio pudo ser una emboscada, ahora es manejado por las autoridades como un posible crimen relacionado con una retaliación por sus funciones de fiscalización interna.

De acuerdo con las primeras hipótesis que manejan los investigadores, en los últimos días Linares Pedraza habría detectado irregularidades en el manejo de recursos o procedimientos al interior de Agricol S.A., una de las avícolas más grandes del Valle del Cauca, incluso tiene una sede en el municipio de Puerto Tejada, en el norte del Cauca.

Estas pesquisas internas habrían afectado directamente a varios colaboradores, quienes temiendo ser descubiertos o sancionados, planearon y ejecutaron su muerte, la cual se presentó este jueves 5 de marzo cuando llegó a reparar uno de los vehículos la empresa, tras registrar fallas cuando se movilizaba por la vía Panamericana, a la altura de la vereda La Primavera.

En el municipio de Villa Rica, las comunidades se movilizan constantemente para pedir la paz para este población. | Foto: Alcaldía de Villa Rica - A.P.I.

“Cuando el señor llegó a ese lugar, dos delincuentes en motocicleta llegaron también, y tras acercarse a el, le dispararon hasta causarle la muerte”, indicaron los funcionarios de la Fiscalía.

La comunidad y allegados a la víctima manifestaron su indignación ante la posibilidad de que el crimen haya sido planeado por las mismas personas con las que Linares Pedraza laboraba diariamente. Este aspecto, ahora, está en el rada de los investigadores.

“Lo llamaron para tenderle una trampa. Él solo estaba haciendo su trabajo: vigilar que todo funcionara correctamente. Por cumplir con su deber, le costó la vida”, señaló por su parte un habitante de la zona que pidió la reserva de su nombre.

El hecho ha encendido las alarmas no solo por la violencia en el norte del Cauca —donde Villa Rica se ha convertido en uno de los municipios con mayores índices de homicidios—, sino por el perfil de la víctima: un hombre con experiencia en la fuerza pública que, al parecer, fue traicionado por personas de su entorno laboral.

Las autoridades adelantaron la inspección técnica al cadáver y ya trabajan en la identificación de los colaboradores que llamaron a Linares Pedraza al lugar de los hechos. La hipótesis de una conspiración desde adentro de la empresa avícola cobra fuerza, mientras la comunidad espera que este caso no quede en la impunidad.

Desde la empresa Agricol S.A. no se han emitido declaraciones oficiales sobre las denuncias de corrupción interna ni sobre el asesinato de su jefe de control.

Sin embargo, se espera que en las próximas horas la empresa se pronuncie y colabore con las investigaciones para esclarecer lo ocurrido.

Integrantes de la Policía de Villa Rica, Cauca, atendieron este hecho violento en la noche de pasado jueves 5 de marzo. | Foto: Suministrada a SEMANA