El ataque con drones registrado en la mañana de este miércoles 26 de agosto contra la estación de Policía del municipio de El Tambo, Cauca, dejó daños en viviendas, vehículos, edificaciones religiosas y en la Oficina de Atención al Usuario de la Compañía Energética de Occidente, CEO, ubicada en las inmediaciones del complejo policial.
De acuerdo con el comandante del Departamento de Policía Cauca, coronel Gerson Bedoya Piraquive, durante la acción armada fueron utilizados entre cuatro y cinco drones para lanzar 21 artefactos explosivos contra la estación de Policía y sectores cercanos. El hostigamiento inició hacia las 6:20 de la mañana y se extendió por cerca de una hora y media.
La situación generó un marcado temor entre los habitantes del casco urbano. Comerciantes cerraron sus establecimientos, familias permanecieron resguardadas en sus viviendas y estudiantes que se dirigían a sus instituciones educativas regresaron a sus casas ante las detonaciones y el sobrevuelo de drones en la zona, creando un ambiente de miedo y zozobra.
Uno de los lugares afectados fue el teatro parroquial o casa cural San Isidro Labrador, donde la onda expansiva y la caída de fragmentos ocasionaron daños en la cubierta. En el interior del recinto fueron encontrados pedazos de tejas y materiales relacionados con los artefactos explosivos, incluso en áreas cercanas al altar y a las bancas.
También se reportaron explosiones cerca de la parroquia Jesús Nazareno, infraestructura que ya había resultado afectada durante el terremoto del pasado 10 de agosto y que continúa en proceso de recuperación.
El alcalde de El Tambo, José David Montenegro, confirmó que se adelanta la verificación de daños en viviendas localizadas cerca de la estación de Policía. De manera preliminar, se conocieron afectaciones principalmente en techos y cubiertas de inmuebles del sector. Medios regionales, además, informaron sobre daños en vehículos institucionales.
La Compañía Energética de Occidente informó que su Oficina de Atención al Usuario en El Tambo sufrió daños considerables como consecuencia del hostigamiento.
Según el Comunicado No. 10, emitido este 26 de agosto, un artefacto explosivo cayó dentro de las instalaciones de CEO, pero no detonó. La situación activó los protocolos de seguridad y obligó a restringir el acceso al inmueble mientras las autoridades adelantan las verificaciones correspondientes.
“Afortunadamente, al momento de los hechos no había colaboradores ni usuarios en las instalaciones, por lo que no se registraron personas afectadas”, indicó la empresa.
CEO precisó que, una vez terminen las inspecciones y se evalúen las condiciones de seguridad y habitabilidad de la sede, se determinarán las medidas necesarias para garantizar la continuidad de la atención a los usuarios del municipio.
La compañía rechazó los hechos de violencia y manifestó que estos eventos reflejan las dificultades que enfrentan sus colaboradores y contratistas para prestar el servicio de energía en diferentes zonas urbanas y rurales del Cauca, en medio de complejas condiciones de orden público.
“CEO hace un llamado a respetar la vida y la integridad de las personas que trabajan para garantizar la prestación de un servicio esencial”, expresó la empresa, al reiterar que adoptará medidas para proteger a su personal, usuarios y comunidades.
Hasta el momento, el balance oficial conocido no registra policías, civiles ni funcionarios heridos o fallecidos como consecuencia del ataque. Sin embargo, las autoridades mantienen las inspecciones en la zona para establecer la totalidad de los daños y verificar la presencia de posibles artefactos sin activar.
De manera preliminar, las autoridades han señalado que en esta zona del Cauca tienen presencia las estructuras Jaime Martínez y Carlos Patiño, vinculadas a las disidencias de las Farc. No obstante, la responsabilidad concreta por el hostigamiento continúa bajo investigación.
La jornada de violencia coincidió con otros hechos registrados en la región. En la vereda Bellavista, zona rural de Buenos Aires, Cauca, tropas del Ejército fueron atacadas con explosivos lanzados desde un dron. La Tercera División confirmó la muerte del soldado profesional Alejandro López Quintero y reportó otros tres militares heridos.
Asimismo, en la vereda San Rafael, en zona rural de La Plata, Huila, tropas de la Novena Brigada sostuvieron enfrentamientos con presuntos integrantes de la estructura Hernando González Acosta. En ese hecho, un soldado profesional resultó herido por esquirlas y fue reportado en condición estable.
Los hechos vuelven a encender las alertas por el uso de drones para lanzar explosivos en zonas rurales y urbanas del departamento del Cauca y regiones vecinas, una modalidad que expone a las comunidades civiles, instituciones públicas, comercios y prestadores de servicios esenciales.