Un nuevo hecho de violencia enluta al departamento del Cauca tras el asesinato del líder indígena y defensor de derechos humanos Belarmino Guejía Dizú, ocurrido la tarde de este domingo 22 de febrero en zona rural del municipio de Cajibío, en la zona céntrica del departamento.
La denuncia fue realizada por los integrantes de la Red de Derechos Humanos del Suroccidente Colombiano Francisco Isaías Cifuentes y la Red Nacional de Garantías y Derechos Humanos.
De acuerdo con la información de estos representantes humanitarios, el crimen se registró hacia las 2:30 de la tarde en la vereda San José La Laguna, sector La Palmera, en la vivienda donde el líder residía junto a su madre y su hermana. Testigos señalaron que una motocicleta llegó hasta el lugar, y mientras el conductor permanecía en el vehículo, otro hombre ingresó a la vivienda.
Belarmino Guejía Dizú se encontraba estudiando en una habitación de la casa y, al salir al patio, fue atacado con arma de fuego en repetidas ocasiones. Según la denuncia, el agresor disparó varias veces, luego habría limpiado el arma y efectuado un disparo final antes de huir junto a su cómplice. El líder recibió siete impactos de bala y falleció en el sitio.
Al poco tiempo después llegó una ambulancia, cuyo personal confirmó que no presentaba signos vitales. El cuerpo permaneció en el lugar mientras se esperaba la llegada de funcionarios judiciales para realizar las correspondientes diligencias judiciales.
En la zona donde ocurrieron los hechos se presenta ahora una intensa pugna entre comunidades campesinas e indígenas y una reconocida empresa papelera, todo por el control de predios donde se adelanta la siembra intensiva de pino.
Y es que Belarmino Guejía Dizú era un reconocido líder social campesino, ambientalista y político, indígena nasa. Se desempeñaba como presidente de las comunidades sin tierra de la finca Santa Marta y hacía parte de la Juventud Rebelde, el Movimiento Los Sin Tierra Nietos de Manuel Quintín Lame, la Corporación Agraria de Productores Agropecuarios del Cauca (Corpoaprodec) y el Proceso de Unidad Popular del Suroccidente Colombiano (PUPSOC).
Participó activamente en las movilizaciones sociales de 2019 y en distintos espacios de diálogo y concertación con delegaciones del Gobierno nacional y departamental durante los últimos cinco años. Debido a su liderazgo, desde el 9 de febrero de 2024 se encontraba incluido en la solicitud de ampliación de la medida cautelar 210/17 ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos.
Por eso la Defensoría del Pueblo había emitido la Alerta Temprana 013/25 que incluye a Cajibío con un llamado a la acción inmediata, advirtiendo sobre la imposición de normas y formas de gobernanza ilegal por parte de grupos armados al margen de la ley.
Esta advertencia se suma a la AT 007/23, que señala un alto riesgo de vulneraciones a los derechos humanos debido al control territorial ejercido por la estructura disidente conocida como Frente Jaime Martínez. También se reporta tránsito del Frente Dagoberto Ramos y del Frente Carlos Patiño del Bloque Occidental, además de presencia de bandas locales.
De acuerdo con información divulgada por organizaciones sociales, como Indepaz, el municipio está bajo jurisdicción de la Tercera División del Ejército Nacional.
El caso de Belarmino Guejia Dizu fue reportado como el líder social número 23 asesinado en Colombia en lo corrido de 2026, según registros de organizaciones como la mencionada anteriormente.
De ahí que las organizaciones responsabilizaron al Estado colombiano, en cabeza del presidente Gustavo Petro, así como a las autoridades departamentales y mandos de la Fuerza Pública, por las presuntas fallas en la protección de líderes sociales.
Exigieron investigaciones prontas e independientes, judicialización de los responsables y garantías urgentes de protección para la familia del líder y las comunidades a las que pertenecía.