En un nuevo episodio que enluta al departamento del Cauca y a Colombia, y enciende las alarmas sobre la violencia sistemática contra las mujeres y los defensores de derechos humanos, la región registró los asesinatos de la lideresa social Gloria Buitrago y la joven Camila Armero. Ambos crímenes, ocurridos con una diferencia de menos de 24 horas, causando una profunda ola de rechazo y dolor entre las comunidades.

Gloria Buitrago, reconocida por su incansable labor comunitaria y su defensa de los derechos en el corregimiento de El Plateado, Argelia, fue atacada mortalmente, sumándose a la larga y dolorosa lista de líderes sociales asesinados en el país.

Durante la velatón, familiares y amigos recordaron a Camila como una joven alegre y trabajadora, y expresaron su deseo de que las autoridades logren esclarecer rápidamente el crimen. El llamado está dirigido a la Policía Metropolitana de Popayán y a la Fiscalía General de la Nación para que identifiquen a los responsables y establezcan las circunstancias que rodearon el homicidio. | Foto: Suministradas

Como bien indicaron otros líderes comunitarios, su trabajo, enfocado en el bienestar, la organización y el desarrollo de los campesinos, la había convertido en un pilar fundamental para los pobladores de El Plateado, Argelia.

Las autoridades ya iniciaron las investigaciones para esclarecer los móviles de su muerte, mientras organizaciones defensoras de derechos humanos denuncian, una vez más, la falta de garantías de seguridad para quienes ejercen el liderazgo social en las regiones, en especial en zonas como el Cañón del Micay, donde ahora son los grupos armados al margen de la ley los que se disputan esta parte del territorio.

Pocas horas después de este hecho, la violencia cobró la vida de Camila Armero, una joven cuyo trágico conmociona a la ciudad de Popayán: en la mañana de este martes 29 de septiembre, dos delincuentes le dispararon tras interceptarla cuando la mujer se movilizaba en su motocicleta por una calle del barrio Villa Docente, al nororiente de la capital del Cauca.

Aunque los entes investigadores aún trabajan para establecer las circunstancias exactas y a los responsables materiales del ataque, el caso de Camila se suma a los alarmantes índices de violencia de género y feminicidios que enfrentan las mujeres en una región del Cauca: son ocho ciudadanas que perdieron la vida en el últimos mes en hechos registrados de forma aislada. El asesinato de Camila y Gloria refleja una crisis de seguridad que no da tregua y que vulnera el derecho fundamental a la vida de las mujeres.

Ambos casos vuelven a dejar sobre la mesa una preocupación que persiste en el Cauca: las garantías de seguridad para las mujeres y, en los territorios afectados por el conflicto, la protección de quienes ejercen liderazgo y representación comunitaria. | Foto: Francisco Calderón

“El Instituto de Formación y Capacitación – IFC lamenta profundamente el fallecimiento de nuestra querida egresada Camila Armero. Nos unimos al dolor de su familia, amigos y seres queridos, elevando una oración por su eterno descanso y pidiendo a Dios fortaleza y consuelo para todos”, fue el mensaje de condolencia que expresaron las directivas de este centro académico.

La cercanía temporal de ambos crímenes —registrados en menos de un día— ha desatado fuertes protestas y pronunciamientos en redes sociales. Colectivos feministas, defensores de derechos humanos y juntas de acción comunal han alzado la voz para exigir al Gobierno Nacional y a la Fiscalía acciones inmediatas y contundentes.

“No podemos normalizar que nos estén matando; el Estado debe responder”, expreso Martha Trejo, lideresa de Argelia, demandando no solo el esclarecimiento judicial y la captura de los responsables de estos dos casos, sino la implementación urgente de medidas preventivas reales para mujeres que adelantan su trabajos en un territorio como el Cauca.

Mientras el país llora la partida de Gloria y Camila, el clamor por justicia, protección integral y el fin de la violencia contra las mujeres y los líderes sociales se hace cada vez más urgente para una región como el Cauca.

La muerte de Gloria Buitrago generó preocupación entre organizaciones sociales y habitantes del Cañón del Micay, quienes reclaman garantías para los líderes comunitarios. | Foto: Suministradas