En el asalto no hubo muertos ni heridos, pero sí el robo de un millonario botín representado en la producción esmeraldífera.

Durante más de dos horas un grupo de encapuchados amordazó, golpeó y amenazó a los trabajadores de la mina Santa Rosa, de propiedad del zar de las esmeraldas Víctor Carranza. De la mina, ubicada a hora y media del municipio de Maripí, en Boyacá, los asaltantes se llevaron un millonario botín representado en la producción esmeraldífera. Según las primeras versiones, alrededor de 30 hombres encapuchados y armados con armas automáticas cortas golpearon y maltrataron a los 30 mineros que cumplían el turno nocturno en esa mina, una de las más productivas del occidente de Boyacá. Otro de los propietarios de la mina es el empresario Jesús Hernando Sánchez, quien hace dos semanas fue víctima de un atentado en la Zona T, al norte de Bogotá. Las autoridades investigan por qué las cámaras de seguridad en esta ocasión no estaban funcionando.