En una ofensiva sin precedentes adelantada por la Armada de Colombia, las fuerzas armadas lograron propinar un golpe estructural a las disidencias de las Farc que operan en el litoral pacífico.
La operación, que se concentró en la zona rural del distrito especial de Buenaventura, tuvo como objetivo principal a la columna móvil “Wilson González”, una estructura que se autodenomina como cuerpo de “Fuerzas Especiales” dentro del GAO-r Estructura “Jaime Martínez”. El resultado de los intensos enfrentamientos en la selva fue la neutralización de cinco combatientes y la captura de un sujeto en flagrancia.
Este despliegue táctico fue posible gracias a la articulación entre unidades de la Brigada de Infantería de Marina No.2 y el Grupo Aeronaval del Pacífico, contando con información estratégica de Inteligencia Naval.
Además, la operación fue coordinada con la Fuerza Aeroespacial Colombiana y la DIJIN de la Policía Nacional, lo que permitió cercar a los criminales en el área general del Bajo Calima. Esta zona ha sido escenario de constantes disputas por el control de las economías ilícitas y los corredores estratégicos hacia el Chocó.
Durante el registro del área tras los combates, las tropas hallaron un volumen de armamento que evidencia el alto nivel de preparación de este grupo ilegal.
Entre los elementos incautados se destacan 13 fusiles, una escopeta y un tubo cañón de ametralladora, además de un inventario bélico que supera los 4.700 cartuchos de diferentes calibres. La presencia de granadas y artefactos explosivos improvisados sugiere que la organización planeaba ataques de gran escala contra la infraestructura y la Fuerza Pública.
Aparte del material de guerra, se confiscaron equipos de comunicaciones de última generación y dos embarcaciones que facilitaban la movilidad por los esteros. Estos elementos son vitales para las estructuras ilegales que buscan proyectar su expansión criminal entre los departamentos del Valle del Cauca y el Chocó.
Con esta incautación, se debilita la logística de una red dedicada no solo al tráfico de estupefacientes, sino también a la intimidación sistemática de la población civil.
En un evento relacionado durante los controles de seguridad en el kilómetro 23 de la zona rural, las tropas interceptaron un vehículo donde se movilizaban cuatro personas heridas.
Los sujetos, identificados con los alias de “Jhon Cuca”, “José Inestrosa”, “Juan Martínez” y “Sara Torres”, manifestaron voluntariamente ser integrantes de la columna móvil y expresaron su deseo de acogerse a la justicia colombiana. Tras ser remitidos a un centro hospitalario para su valoración, iniciaron el proceso formal de desmovilización.