La indignación y el dolor se perciben en las calles de la ciudad de Popayán tras el asesinato de Anderson Reinaldo Manquillo Campo, quien fue brutalmente atacado a tiros en el kilómetro 5 de la vía que conecta la capital caucana con el departamento del Huila.
Su muerte se suma a una larga lista de víctimas de la violencia delincuencial registrada en ese corredor vial del oriente de la capital del Cauca y que continúa cobrando vidas en esta región, dejando familias destrozadas y una comunidad cada vez más cansada de esta realidad que parece no tener fin, como denunció Julieta Meneses, habitante de la zona al exponer que son varios los casos de personas atacadas violentamente cuando se movilizaban por esta importante vía.
“¿Hasta cuándo tendremos que seguir viendo cómo nuestros hermanos, padres, hijos y amigos caen bajo las balas de la criminalidad? Esta es la pregunta que nos hacemos como comunidad de esta parte de Popayán”, agregó la ama de casa a la hora de informar de este caso, registrado en la madrugada de este domingo 16 de agosto.
Y es que Anderson no fue un número más en las estadísticas de homicidios. Fue un hombre con sueños, con una familia que lo amaba, con proyectos y esperanzas que fueron arrebatados de manera cobarde en una vía que miles de ciudadanos transitan diariamente para trabajar, estudiar o llegar a Popayán para realizar cualquier tipo de diligencias.
“El señor, al parecer por no dejarse robar, posiblemente botó las llaves de la moto a la maraña, como en el pasto, y eso hizo detonar la rabia de los delincuentes, quienes le dispararon al amigo, dejándolo gravemente herido, tendido sobre la vía, como lo encontramos cuando salimos a ver qué pasaba”, agregaron otros testigos.
Con el apoyo de paramédicos, Anderson Reinaldo Manquillo Campo fue llevado de urgencias a un centro asistencial de la capital del Cauca, donde lastimosamente después falleció, confirmaron las autoridades. Luego trascendió que todo se dio al parecer por robarle la motocicleta, la cual quedó en el sitio y sobre la misma quedaron algunas vainillas del arma que usaron para atacar a este ciudadano.
“Lo más preocupante es que estos hechos violentos continúan ocurriendo sin que veamos resultados concretos en la lucha contra esos delincuentes; pasar por este punto de la vía es extremadamente peligroso y eso que estamos cerca de Popayán. Las autoridades hablan de investigaciones, de protocolos y de compromiso con la seguridad, pero mientras tanto, los mortales asaltos continúan y los responsables bien gracias”, agregó Julieta Meneses.