En medio del lanzamiento de su libro ‘La Constitución soy yo, Cuando la norma es el arma que desmantela la democracia’, el jurista Mauricio Gaona admitió que, en cierta medida, escribió la obra a modo de ‘advertencia’. Según el profesor, las próximas elecciones presidenciales son las más cruciales de los últimos tiempos en el país.
Además, Gaona compartió con el periodista Gustavo Gómez lo que piensa, sin tapujos. Sin embargo, lo que más sorprendió fue que dijera que era víctima de duras amenazas.
“Son amenazas que publican y luego retiran”, dijo. Según él, la presentación de su libro en Medellín habría incrementado dichas amenazas.
A pesar de que su vida podría estar en peligro, Gaona aseguró que no les teme. Y explicó el motivo: “Yo no solo tengo el mejor ejemplo de cómo se enfrenta eso. Mi padre no le tuvo miedo a Pablo Escobar, no les voy a tener miedo yo a unos bodegueros”.
Sobre su papá, Gaona recordó lo que le decía: “escribir un libro para dejar escuela, sembrar un árbol para echar raíces y tener un hijo para no desaparecer jamás”.
Además señaló que es cierta la expresión que dice “pueden asesinar al hombre, pero no las ideas. Este libro es para los jóvenes, y yo les diría: no dejen que les roben el futura otra vez. Yo les dejo esto, mis ideas. A mí ya no me pueden asesinar”.
Sobre las actuales elecciones a la Presidencia del próximo 31 de mayo, indicó: “El populismo es una forma de acceder al poder, sin armas: alterar la percepción del votante, de su realidad social, económica y política. Pero eso no dura mucho, porque la percepción de los seres humanos suele cambiar con el tiempo”.
Y añadió: “Un líder populista no que hace es capturar el momento de la percepción antes de que se vuelva conceptualización. Y la conceptualización más importantes que nosotros tenemos es la ley. Entonces, él captura esa percepción y lo hace principalmente primero con la narrativa de la historia”.
Cabe recordar que el papá de Gaona, el magistrado Manuel Gaona Cruz, murió como consecuencia de la violencia política que azotó al país en décadas pasadas, cuando era ponente de la decisión sobre la extradición. Según se conoce, durante años su familia recabó información acerca de lo sucedido, y cuenta con múltiple información que vincularía al grupo M-19, cuyos integrantes lo habrían asesinado a sangre fría.