La Cruz Roja Colombiana Seccional Valle del Cauca activó sus capacidades de respuesta desde las primeras horas posteriores al terremoto para acompañar a las comunidades afectadas y atender las necesidades derivadas de la emergencia. En la actualidad, aproximadamente 400 voluntarios de la institución participan por día en las diferentes acciones desplegadas en Cali y en los 20 municipios del departamento donde la entidad tiene presencia, junto con colaboradores y personal especializado.
La respuesta comprende labores de atención inmediata, acompañamiento humanitario y recuperación, desarrolladas de manera coordinada con las autoridades locales y departamentales, los organismos de socorro y las entidades que integran el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres. Durante la fase inicial, los equipos trabajaron en búsqueda y rescate, evaluación de necesidades y atención humanitaria, además de acompañar a las personas que enfrentaron momentos de incertidumbre y pérdida.
“Uno de los componentes fundamentales ha sido el apoyo psicosocial, dirigido a personas y comunidades afectadas por el impacto de la emergencia. De igual manera, se activaron acciones de restablecimiento de contactos familiares, facilitando la comunicación y conectividad entre personas que pudieron quedar incomunicadas o separadas de sus seres queridos”, sostuvo Fabiola Pineda de Villegas, presidente de la Cruz Roja Valle.
La presencia de la institución en 20 municipios permite mantener una respuesta cercana a las comunidades y llegar a otras zonas donde no cuenta con sedes. Este trabajo se ejecuta mediante una articulación permanente con alcaldías, la Gobernación del Valle del Cauca, organismos de socorro, el Sistema Nacional de Gestión del Riesgo de Desastres, instituciones de salud, la Cruz Roja Colombiana y cooperantes del sector privado.
Superada la fase de respuesta inmediata, los equipos continúan activos en albergues, puntos de atención y centros de acopio. En estos espacios se realizan labores de acompañamiento humanitario, orientación, apoyo psicosocial e identificación de necesidades, así como la recepción, clasificación y distribución de ayudas humanitarias priorizando a las familias más afectadas.
Por otra parte, la entidad expresó su agradecimiento por la participación masiva en las jornadas de donación de sangre. “La solidaridad de los donantes ha sido fundamental y constituye una contribución directa a la atención de pacientes que requieren transfusiones. Sin embargo, la necesidad de sangre continúa. Las reservas deben mantenerse de manera permanente para responder no solo a situaciones derivadas de la emergencia, sino también a las necesidades habituales de los servicios de salud”, indicó Karem Granados, directora del Hemocentro de la Cruz Roja Valle.
La emergencia también generó una afectación significativa en la infraestructura, ya que cerca del 70 % de la sede principal en Cali presenta daños, lo que representa un desafío adicional para la operación. Debido a esto, la institución hizo un llamado a la ciudadanía y a los aliados estratégicos para sumarse al fortalecimiento de la respuesta mediante los canales oficiales autorizados, como Bre-B, la cuenta corriente del Banco de Bogotá y su página web. Asimismo, advirtió a la comunidad sobre la importancia de verificar la información para prevenir estafas y fraudes que utilicen indebidamente el nombre de los organismos de socorro.