Esta gala artística no será tan solo una competencia de talentos, sino la celebración colectiva de un riguroso proceso de formación, acompañamiento y crecimiento personal que unió a estudiantes, docentes, coordinadores y familias durante intensos meses de aprendizaje.
A lo largo de casi veinte años de trayectoria ininterrumpida, Rockópolis ha dejado una huella profunda en la región. El programa ha expandido sus fronteras metodológicas para consolidar un espacio seguro donde la formación artística se cruza de forma directa con la identidad, la expresión corporal y la reflexión cultural.
En esta versión 2026, el proyecto ha logrado integrar a creadores no solo de la capital vallecaucana, sino también de municipios como Tuluá, Cartago y Roldanillo, ratificando su carácter de plataforma intercultural inclusiva y descentralizada para todo el departamento del Valle del Cauca.
El programa premiará las mejores puestas en escena y la excelencia técnica, pero también otorgará galardones al trabajo colaborativo y al mejor ejercicio audiovisual desarrollado en las clases de expresión corporal. De igual manera, se otorgarán distinciones a los “líderes cuidadorxs”, aquellos estudiantes que sobresalieron por su empatía, acompañando, motivando y sosteniendo a sus compañeros en los momentos de mayor exigencia técnica.
Esta visión comunitaria es respaldada por Sandra Hernández, quien explica que el verdadero éxito de la versión 2026 radica en el capital social acumulado. Según Hernández, el proceso ha permitido consolidar redes activas de saberes y talento basadas en vínculos sólidos de confianza, cuidado mutuo y colaboración. Esta capacidad de actuar en conjunto no solo fortalece el desempeño de los músicos sobre el escenario, sino que amplía exponencialmente sus posibilidades profesionales y personales fuera de las aulas de clase.
Testimonios que inspiran
El impacto del programa se refleja en la voz de sus propios líderes. Mael, coordinador académico de Rockópolis desde el año 2022 y ganador del certamen en el año 2015, evoca su propia transición con profunda emoción: “Rockópolis ha sido la cuna, la casa y el espacio seguro de muchos artistas en Cali y el Valle del Cauca. Lo digo desde mi propia experiencia, porque aquí fue donde nací como artista. Antes de llegar, mi vida estaba muy lejos de la música, pero este proceso me dio la confianza para creer en mi talento. Es un espacio donde cada participante aporta desde su experiencia y donde el crecimiento artístico va de la mano con el crecimiento humano”.
Por su parte, Mildred Williams, conocida cariñosamente como “Mimi” y docente del área de Expresión Corporal, detalla con orgullo la evolución física y mental de los alumnos durante este ciclo de trabajo: “Estos meses de movimientos, retos y aprendizajes han sido muy satisfactorios. Ver cómo se fueron adueñando de sus cuerpos y cómo fueron transformando sus puestas en escena ha sido muy gratificante. Ver sus resultados en cada presentación o ‘Cholao’ ha sido mi mayor recompensa”. La invitación queda abierta para que la ciudadanía caleña asista a Comfandi y descubra el renacer de la nueva escena musical de la región.