A pesar de que el príncipe Harry y su esposa Meghan Markle renunciaron a sus roles como miembros de la familia real británica y decidieron llevar una vida fuera de la monarquía y sin el tratamiento de Su Alteza Real, ellos aún siguen gozando de cierta popularidad y la prensa los sigue acechando.

En ese sentido, recientemente se presentó una situación que incomodó al príncipe, ya que involucra a sus hijos Archie, de siete años, y Lilibet, de cinco.

El episodio registrado en las inmediaciones del colegio vuelve a poner el foco sobre la privacidad de Archie y Lilibet y sobre las medidas de seguridad que la familia. | Foto: El País

Cabe recordar que la familia regresó el 26 de agosto de 2026 a territorio británico, después de pasar seis años en Estados Unidos, y se establecieron en una propiedad privada en Cotswolds, a las afueras de Londres.

Sus hijos comenzaron el curso escolar en instituciones británicas a principios de septiembre de 2026, y ahora la prensa los estaría observando, ya que este miércoles el príncipe Harry expresó su preocupación luego de que dos fotógrafos fueran vistos cerca de la institución educativa.

La situación llevó a que un portavoz del duque de Sussex cuestionara el comportamiento de los paparazis y señalara que se habría vulnerado la privacidad de los menores.

“Existe una enorme diferencia entre una actividad periodística legítima y unos fotógrafos que recorren el perímetro de un colegio, se detienen para mirar hacia el interior del recinto y vigilan a los niños mientras desarrollan sus actividades cotidianas”, informó el portavoz.

El príncipe Harry y Meghan Markle denunciaron una "intrusión inaceptable" en la privacidad de sus hijos | Foto: El País

De acuerdo con el reporte de varios medios británicos, integrantes del servicio de seguridad y trabajadores de la institución educativa vieron a dos hombres con unas mochilas merodeando en la zona, y en algunos momentos, según los reportes, estos se habrían detenido para mirar hacia el interior de las instalaciones.

“Independientemente de las fotografías que estuvieran buscando, esto no solo constituyó una intrusión inaceptable en la privacidad de los niños, sino también una forma irresponsable y poco meditada de comportarse en las inmediaciones de un colegio”, añadió el portavoz.

Cabe recordar que los niños comenzaron el curso escolar en Reino Unido a principios de septiembre en otro colegio, pero los menores permanecieron allí apenas dos días. Según reportes de medios británicos, una de las razones del cambio a la otra institución estuvo relacionada con las dificultades que enfrentaba el equipo de seguridad durante los desplazamientos debido al intenso tráfico de la zona.

Harry aseguró recientemente que sus hijos están felices en su nuevo colegio, donde llevan alrededor de dos semanas.

Respecto al regreso de la familia, en una entrevista con CTV News en Canadá, Harry dijo que es “genial estar de vuelta en suelo británico”.