La gala de los Premios Oscar 2026 dejó momentos que trascendieron lo cinematográfico para instalarse en la memoria colectiva. Uno de los puntos más altos de la noche en ese sentido lo protagonizó el actor español Javier Bardem, quien al presentar la categoría de Película Internacional. lanzó un contundente mensaje: “No a la guerra y Palestina libre”.
El intérprete reforzó su postura luciendo un pin pacifista y la figura de Handala, símbolo icónico de la resistencia palestina.
En una línea similar de denuncia, David Borenstein, director del mejor documental (Mr. Nobody contra Putin), advirtió: “Una nación se puede perder a través de actos de complicidad y el control de los medios por parte de oligarcas”.
El humor también tuvo su espacio con el monólogo del conductor de la gala, Conan O’Brien, quien bromeó sobre la “estricta seguridad” ante posibles ataques de las comunidades de la ópera y el ballet, haciendo alusión a los comentarios -talvez no en serio, dicen algunos-, muy desacertados de Timothée Chalamet, respecto a dichas artes.
Asimismo, Conan lanzó varias pullas contra la inteligencia artificial, integrando el tema con el humor ácido que lo caracteriza. Una de sus frases fue: “Pero al resto de ustedes, imbéciles, parece que les encanta”. Ya había iniciado la ceremonia haciendo alusión a los robots autónomos de Waymo, comparando la frialdad de la tecnología con la situación actual de Hollywood.
Sin embargo, la emoción real de la velada llegó con los hitos históricos. Autumn Durald Arkapaw se convirtió en la primera mujer en ganar el Oscar a Mejor Fotografía por Los Pecadores, pidiendo a todas las mujeres de la sala ponerse de pie en un gesto de sororidad. “Yo no estaría aquí de no ser por vosotras. Y lo digo realmente en serio”, aseveró.
Por su parte, la surcoreana Maggie Kang, codirectora de Las guerreras K-Pop (Mejor Largo de Animación), dedicó su estatuilla a Corea, celebrando que las nuevas generaciones finalmente puedan verse reflejadas en la pantalla: “A todos los que tenéis mi aspecto, siento que nos haya llevado tanto tiempo vernos en una película como esta. Pero está aquí... las siguientes generaciones no tendrán que anhelarlo”.
La representación y la gratitud marcaron los discursos de los actores. Michael B. Jordan, protagonista de Los Pecadores, agradeció al Sindicato de Actores y rindió tributo a leyendas como Sidney Poitier, Denzel Washington y Halle Berry por abrirle el camino. “Sé que quieren que me vaya bien y quiero hacerlo porque ustedes apostaron por mí. Gracias por seguir apostando por mí y voy a seguir esforzándome al máximo”, afirmó.
Finalmente, Jessie Buckley, premiada por su papel en Hamnet, cerró con una nota íntima al dedicar su Oscar al “caos precioso del corazón de una madre”, mientras que la atmósfera de la noche quedó sellada por la inquietante cita de la película Sinners: “Sigues bailando con el diablo… Algún día te seguirá hasta tu casa”.
No podía faltar la sorpresa de la noche, con la presencia de la exeditora en jefe de Vogue, Anna Wintour, quien al subir al escenario para presentar las categorías de Mejor Diseño de Vestuario y Mejor Maquillaje y Peluquería, llamó a Hathaway “Emily”, en una clara referencia al gagde la película donde Miranda Priestly se niega a aprenderse el nombre de sus asistentes y a todas las llama igual.
Más curioso resultó cuando Anne Hathaway le preguntó nerviosa:“¿Te gusta mi vestido?”, y la simplemente la ignoró, miró hacia el público con indiferencia y al ponerse sus icónicas gafas de sol, continuó con la lectura de los nominados, provocando risas y sorpresa en el Dolby Theatre.