Luego de los cuestioaniemtos que provocaron sus declaraciones en redes sociales sobre los habitantes de calle en Bogotá, Jorge E. Barón, hijo del reconocido presentador Jorge Barón, entregó a El País su versión de los hechos y reconoció que algunas de las expresiones que utilizó fueron, en sus palabras, “desafortunadas”.
Según relató Barón, los hechos ocurrieron el 26 de agosto, luego de que asistiera a una entrevista de trabajo en el Congreso de la República.
Al salir, se dirigió con un amigo a una tienda cercana a la Alcaldía de Bogotá, donde —afirmó— se les acercó un habitante de calle que, a su juicio, se encontraba bajo el efecto de sustancias psicoactivas y les pidió dinero.
Barón sostuvo que no llevaba efectivo en ese momento y que, tras explicarle esto al hombre, este habría bloqueado la salida del establecimiento.
De acuerdo con su relato, al salir de la tienda él y su amigo fueron perseguidos durante aproximadamente dos cuadras por la misma persona, quien —según su versión— le habría lanzado una sustancia y posteriormente sacado un arma cortopunzante con la que dañó su chaqueta, sin llegar a herirlo.
Barón aseguró haber logrado escapar hacia el parqueadero donde tenía su vehículo.
Fue tras ese episodio, dijo, que grabó el video que después se viralizó y en el que utilizó expresiones como “personas desechables y miserables”.
“No quise generalizar”
En su intervención, Barón insistió en que su intención nunca fue estigmatizar a toda la población en situación de calle.
“No quise generalizar”, repitió en varias ocasiones, y afirmó que habitualmente colabora con habitantes de calle que se acerca a pedirle ayuda.
Según explicó, las palabras que generaron polémica estaban dirigidas, según su versión, a quienes cometen delitos, y no a la población en situación de calle en general.
El joven también relacionó su caso con otro hecho ocurrido un día antes, en el que —según indicó— una persona habría sido agredida por un habitante de calle que intentaba robarle una bicicleta.
Con base en estos episodios, planteó la necesidad de un debate público sobre seguridad en Bogotá y sobre lo que calificó como la utilización de algunos habitantes de calle por parte de estructuras criminales para cometer delitos.
Barón atribuyó parte de la controversia a la forma en que su declaración inicial fue difundida y consideró que sectores politizaron sus comentarios, así como que un video editado por un influenciador contribuyó a que sus palabras fueran interpretadas fuera de contexto.
Asimismo, cuestionó que la respuesta institucional se haya centrado en críticas hacia él, en lugar de plantear, según dijo, mesas de trabajo conjuntas sobre seguridad ciudadana.