Precisamente, en el marco del Día Internacional de los Museos, celebrado este 18 de mayo, una nueva oleada de creadores de contenido está transformando la forma de consumir cultura en Colombia. Espacios emblemáticos del país han saltado de las guías turísticas tradicionales a las pantallas de millones de usuarios en TikTok.

En Bogotá, el Museo Nacional y el Museo del Oro lideran esta revolución digital acumulando cerca de 4.000 creaciones originales en la plataforma. Esta tendencia también se vive en otras regiones del país, como el Valle del Cauca, donde el color del Museo de la Salsa en Cali, el Museo Jairo Varela y el Museo La Tertulia, así como en Cundinamarca, en Tocancipá, con el imponente Museo Histórico de las Fuerzas Militares, registran un auge de visitas digitales y presenciales gracias a clips cortos e informativos.

A nivel global, las etiquetas #Museum, #Museos y #DíaInternacionalDeLosMuseos superan los 1.3 millones de publicaciones. Los museos funcionan hoy como un motor que impulsa microcomunidades gigantescas. Un claro ejemplo es #ArtTok, que ya sobrepasa los 4 millones de videos creados; seguidos de cerca por #HistoryTok, con 960.000 contenidos publicados, y #ScienceTok, con 181.000 clips que explican ciencia desde las salas de exhibición.

Del algoritmo a la sala física

Los museos de Colombia, muy virales en Tiktok. | Foto: El País

Esta transición de lo virtual a lo presencial no es casualidad. Santiago Quintero, un reconocido creador de contenido cultural en Bogotá con más de 77.000 seguidores, explica que los museos locales son un imán natural para las audiencias jóvenes.

“Bogotá cuenta con espacios únicos en el mundo, como el Museo del Oro o el Museo de Bogotá”, afirma, destacando que estos recintos motivan la creatividad diaria.Quintero recalca que el éxito de estos contenidos radica en la rapidez del formato y en su sistema de búsqueda avanzado: “A futuro, TikTok será la plataforma que permitirá a millones de personas conectarse con lugares tangibles y memorables. La diferencia está en la facilidad de la digestión del contenido”.

Nacidos hace más de 2.500 años con el histórico museo de Ennigaldi-Nanna en el 530 a. C., estos espacios demuestran su resiliencia cultural en pleno 2026. Al abrirse a los formatos inmersivos, los museos colombianos garantizan su vigencia, rompiendo barreras físicas para conectar la memoria histórica con audiencias globales.