El exfutbolista Fredy Guarín habló en detalle de su proceso de rehabilitación y las consecuencias del consumo de alcohol y sustancias en el marco del Día Mundial para la Prevención del Suicidio. Durante su participación en el podcast Doers, el deportista explicó cómo su vida cayó en un espiral luego de su retiro.

“Cuando terminé de jugar al fútbol, hace 4 años, quedé sin nada, quedé limpio, como el dicho, porque lo único que sabía hacer era jugar al fútbol y el terreno de juego era mi oficina, era mi estudio, era mi tiempo, la pelota era mi psicóloga, no sabía hacer otra cosa, no aprendí a hacer otra cosa. Entonces, imagínate, durante toda una vida, 35 años dedicado al fútbol y de repente se me acaba la carrera, se me acaba el fútbol y no tengo más ese campo que era donde podía expresarme. ¿Qué voy a hacer ahora?”, declaró Guarín.

El exintegrante de la Selección Colombia señaló que, a pesar de su desarrollo técnico en el ámbito deportivo, afrontó dificultades para gestionar situaciones complejas en su entorno personal, lo que derivó en el uso del alcohol como mecanismo de evadir sus problemas familiares.

El exjugador recordó cuando casi salta de un balcón. | Foto: Captura de video: Los informantes

“Todo lo que tuviese que ver con deporte, mi mente reaccionaba de la mejor manera. Me costaba mucho fuera del campo. Había cosas que psicológicamente yo no estaba preparado y me dificultaban. Temas de familia, cuando yo estaba mal con mi familia, cuando estaba mal con mis padres o mi esposa, yo no era igual, no era el mismo, me daba muy duro”, afirmó el exfutbolista.

Asimismo, Guarín detalló un evento ocurrido durante una recaída posterior a incidentes previos en la casa de sus padres y se hizo viral, en el cual hirió a un conocido y, posterior a ello, consideró atentar contra su integridad.

En esa recaída casi mato a un amigo. Le disparé una pistola y casi mato un amigo. Entré en depresión y fue al otro día, ya mi amigo en el hospital, en urgencias, yo quedé solo en casa y mi mente, los demonios me hicieron pensar miles de cosas y esa fue una de las tres veces que yo me intenté suicidar, en mi casa con la misma pistola. Estoy vivo, como por eso le digo que estoy vivo por obra y gracia de Dios”, sostuvo.

Finalmente, explicó que solicitó asistencia para ingresar a un programa en una fundación dirigida por una educadora de su infancia, donde inició un tratamiento enfocado en el abordaje de experiencias traumáticas originadas en la niñez.

“Cuando empiezo mi programa en la fundación, empezamos a entender que no era el alcohol mi problema porque, pues, yo pensaba que era el alcohol, no, no era el alcohol, era el niño abandonado, el niño golpeado, el niño abusado. El problema venía de base. Entonces había que ir a trabajar allá, había que volver al niño. Dolió y aún duele porque no he sanado del todo. Tengo un corazón dispuesto y muy buena voluntad para seguir sanando porque es maravilloso sanar, aunque sigue doliendo”, concluyó Guarín.