El mundo de la literatura se encuentra de luto luego de conocerse este jueves la muerte del reconocido novelista, poeta, cronista y ensayista neerlandés, Cees Nooteboom, famoso por ser el escritor detrás de obras como ‘Felipe y los otros’, por el que ganó el Premio Anne Frank en 1957, y de ‘Rituales’, novela escrita en 1980, que fue llevada a más de 10 idiomas y adaptada al cine, y de ‘La historia siguiente’ publicada en 1991.

Su muerte, según dio a conocer su editorial De Bezige Bij, se produjo a los 92 años de edad, en España, donde vivió una buena parte de su vida.

Cees Nooteboom, reconocido escritor neerlandés. | Foto: El País

Allí, escribió su libro ‘El desvío a Santiago’ (1992), resultado de sus viajes por el Camino de Santiago, siendo este uno de los mejores libros de viajes.

Cees Nooteboom, quien nació en La Haya el 31 de julio de 1933 como Cornelis Johannes Jacobus Maria Nooteboom, fue ampliamente conocido por su literatura posguerra, influenciada por las historias de la Segunda Guerra Mundial, en la que brillantemente combinaba poesía, ensayo y viajes.

Esa definición de línea en su escritura fue adquirida luego que la muerte de su padre en 1945, durante un bombardeo en la ciudad neerlandesa de La Haya al final de la Segunda Guerra Mundial, marcara su vida.

El escritor holandés Cees Nooteboom, recibió el X Premio Formentor de las Letras en 2020. | Foto: El País

“Un día me fui… Tenía 17 años. Lo que recuerdo es que le dije a mi madre que me iba. Salí de casa. Cogí una bicicleta para hacer mi primer viaje al extranjero, a Bélgica, y de cierta manera nunca he parado. Entre los viajes tengo los periodos de tranquilidad que es cuando escribo; aunque un día me detendré”, aseguró una vez en una entrevista.

Así, a lo largo de su vida literaria, fue exaltado con múltiples galardones, entre ellos, dos importantes y muy recordados, el Premio P.C. Hooft en 2004, y el Premio Formentor de las Letras en 2020.

Cees Nooteboom, reconocido escritor neerlandés. | Foto: El País

En ese último galardón, el jurado lo calificó como “una persona que ha desbordado con su incesante creatividad el límite que proponen los géneros literarios. Un escritor viajero que ha hecho del nomadismo una actitud filosófica, estética y espiritual que trasciende las fronteras y revela la naturaleza expansiva de los horizontes humanos. Ha vivido de cerca los espectaculares momentos de la historia de nuestro continente. Su obra es el resultado de una indagación penetrante en ese espíritu que nunca nos ha hecho tanta falta como hoy”.