Fotografías y videos: Jorge Orozco / El País
Siloé no es como lo pintan, sino como lo pintamos cuando dejamos atrás los prejuicios y lo subimos en Míocable, en moto. en guala o caminamos sus lomas y sus escaleras pintadas de color esperanza; cuando admiramos sus paredes de grafitis que hablan de sus luchas, sus esculturas: símbolos de familia, unión y resiliencia; sus murales del perdón y la reconciliación, su Mariposa y su Colibrí, y desde su cúspide somos testigos de su transformación.
Abrazados por el sol o acariciados por la brisa de las montañas, atravesamos puertas que antes sellaban fronteras invisibles, que ya se han roto, porque las bandas dejaron la guerra e hicieron la amistad, los jóvenes se han vinculado a los procesos de desarrollo en la Comuna 20 y se han beneficiado de programas sociales y del turismo con propósito —alrededor de 9 rutas— que los mismos siloenses promueven.
Norma Ximena Cangrejo es una de esas líderes de un proceso de transformación que vive la Comuna 20 a través de la ruta Isabel Pérez. Al llegar a una casita de fachada blanca y puertas y ventanas azules, se entristece su mirada mientras cuenta: “El 30 de enero de 2012, una de las niñas de mi casa (su sobrina) está aquí (señala con su índice), los policías deciden entrar contra la pared y sin chaleco reflectivo. Lastimosamente el arma está montada y Michelle muere a sus 12 años de un impacto de bala del Estado. Allí empieza la transformación. En el 2014, los muchachos hacen el proceso de paz”.
En algunas fachadas se pueden ver logos circulares de mariposas amarillas sobre fondos azules-son 180 en total- en los que se lee “en memoria de los que están en el cielo”, testimonios de vidas que mató el conflicto. Pero también hay un mosaico del perdón y el arrepentimiento que pintaron los muchachos —que fueron victimas y victimarios— con dibujos de colores y frases como: “La venganza nunca es buena, mata el alma y la envenena”, “arrepentirse es vivir”.
Desde 2021, Fontur le otorgó a la Comuna 20 la certificación de Destino de Paz. “La conforman ocho barrios, tres urbanizaciones, equivalemos al 3,5 de la ciudad, pero el referente nacional e internacional es el barrio Siloé, somos 115.000 habitantes”, relata Norma Ximena, quien tiene la historia en su cabeza, como promotora de la ruta Isabel Pérez.
“Datamos de 1907. Venimos de una primera migración alemana, la familia Müller; una segunda, los marmateños, habitantes de Marmato, municipio del bajo Caldas, y una tercera oleada que llega de Popayán, cuando la destruye un terremoto, un Viernes Santo”, anota.
Al inicio, Siloé se llamó Marmatico, por los migrantes de Caldas; pero, al verlo rodeado de agua, siete quebradas, como la Isabel Pérez (española que donó un colegio y enseñó a leer y escribir a mineros), el Cañaveralejo y afluentes de agua, se le nombró luego Siloé, que en hebreo significa Manantial de Vida.
Tanta agua también ha traído desgracias: el 1 de diciembre de 2016 una tormenta desbordó una quebrada y sacó a dos adultos mayores de su casa, otra vivienda se desplomó y murieron cinco personas. En las paredes, más mariposas.
Así como hay vestigios de tragedias, conflicto y muerte, la vida brota en cada rincón de Siloé, hábitat de zumbadores colibríes, tororois bailadores, bien parado, mirla ollera, guacharaca, el collarejo y cucús enanos; de zarigüeyas, ardillas, guatines, iguanas, serpientes y otros reptiles, que fueron esculpidos, así como mineros y personajes de mitos y leyendas por el maestro caleño Wilmer Ramírez Escudero (el de Jovita, Piper Pimienta y el Colibrí de la Biblioteca).
Ximena explica que “Compromiso Valle, la unión de empresarios del departamento que deciden hacer una apuesta por Cali, desde lo social, apoyan la ruta Isabel Pérez, que en el 2022 creó el Ministerio de Cultura, durante el gobierno de Iván Duque. El turismo crece, pero también el barrio”.
Seguimos cuesta arriba y nos sorprende la Casa en el Aire —de la que cantaba Rafael Escalona— y en esta, un letrero que indica: “Aquí desafiamos física y química y dormir es un acto de fe”.
Un poco más arriba nos encontramos con el sonriente Mauricio Castrillón, del colectivo Turismo con Propósito, de la organización Redecas. “Más que un tour, ofrecemos una experiencia 360 a quienes nos visitan, para que vean la transformación de nuestro territorio, interactúen con las comunidades y liderazgos sociales y conozcan las maravillas de miradores y esculturas que se han elaborado en procesos comunitarios, porque Siloé y la Comuna 20 son tierra de artistas plásticos, de hip-hop, de rap, de arte urbano; y algunos murales se hicieron con creativos de otras comunas, ciudades y países”.
Las rutas turísticas incluyen transporte ida y regreso, en Míocable, moto-tour o guala, seguro asistencial, hidratación y guianza local y conllevan una inversión de $ 60.000, $80.000, $100.000, $130.000 por persona.
Los turistas pueden practicar deportes, conocer la Cancha de la Amistad, en el barrio Lleras Camargo; la Calle de la Poesía, que la comunidad ha embellecido; el Mirador 360, la Estrella, que es su símbolo más emblemático y fue encendida por el profesor Alberto Marulanda en 1973; en el corazón de Cali ilumina la ciudad.
Cerca del Colibrí y la Mariposa, dos figuras instagrameables, donde los turistas pueden tomarse fotos con la ciudad de fondo, está el café Mávílu, un coffee shop vintage creado por Víctor Pérez, donde, después de subir las escaleras de colores (pintadas por la comunidad), se descansa, se disfruta de la mejor vista, de una muestra de arte local y de la brisa que llega de los Andes y del Pacífico por ventanas y balcones, tomándose un café o un vino.
Quienes prefieren quedarse tienen el hostal Casa Susana, donde Zulma Ruiz, ofrece hospedaje con una vista envidiable y café orgánico Siberia, cultivado por dos jóvenes de Siloé. Mónica Tumiñán es la anfitriona en la Casa del Abuelo, cuyo balcón tiene un Jardín para el Alma, y sembrar es la terapia que comparte con sus comensales para cultivar amor, perdón y gratitud. En los talleres de confección del sector le regalan retazos con los que hace souvenirs para viajeros. En su comedor comunitario, esta vicepresidenta del barrio, asiste a 40 personas.
Está además la ruta pedagógica, orgánica y ambiental Vivencias Ecobarrios, con Mauricio Chocue: “Le mostramos al turista las acciones positivas del cambio climático y cómo, a través de huertos urbanos en vertical, reducimos, reciclamos y recuperamos, cultivando plantas medicinales y nutritivas. Se recorren más de seis barrios para conocer huertas urbanas, fuentes hídricas, procesos de soberanía alimentaria y hacer avistamiento de aves.
Todos los recorridos salen desde la estación del Mío Cañaveralejo y terminan en la estación de Tierra Blanca. Operan, generalmente, desde las 9:00 o 10:00 de la mañana o desde las 3:00 de la tarde. Duran tres horas y hay pasadía. Cuestan $60.000, $ 80.000 o hasta $130.000. Se involucran emprendimientos locales y se destina el dinero a programas sociales de la comuna que benefician a niños, adultos mayores, madres cabeza de hogar, comunidades indígenas o personas con discapacidades.
Se ofrecen tours en inglés, porque el 80 % de los turistas son extranjeros, el 20 %, nacionales. Víctor Pérez, uno de los guías bilingües, recibe a “mucha gente de Inglaterra, Bélgica, Alemania, España, Portugal, Suramérica y los locales están mirando a la Comuna 20, territorio de paz”.
“No se necesita acompañamiento de Policía, puedes tener tu celular, tu dron. Luego del estallido social, los líderes sociales trabajamos para que la Comuna 20 sea un modelo de turismo comunitario”, asegura Mauricio, líder de uno de ocho colectivos del comité de turismo Contour Conexión 20. Cuando hay festivales de cine, poesía o la Feria del Libro, con Gobernación y Alcaldía, hacen dinámicas con turistas y artistas. A Siloé han subido Pirry, DJ Marlong Son, el hijo de Vico C y el Dj Richie Hawtin”.
Rutas como La Patoneada, del colectivo: Trepatona, son las que más suben turistas a la comuna 20.
El colectivo Nuevo Estilo Dance, que lidera Steven Osorio, se enfoca también en el turismo deportivo. Es una caminata de tres horas por toda la comuna, para comprobar lo que canta el Grupo Niche en Cali Pachanguero: “Siloé y sus callecitas, al fondo mi Valle en brisa, ¡ay! todito se divisa”.
De noche está la ruta Mitos y Leyendas, donde el visitante se encuentra a Buziraco, la Llorona y al Duende. Se hace una vez al mes, hasta para 25 personas.
Otra es la Ruta Pluricultural, liderada por Yeraldin Villate Arredondo, directora de Yeloka, entre la cordillera de la comuna y el corregimiento Los Andes. “Hacemos intercambio con las comunidades y sus mayores, los Wounaan hacen artesanías, los Yanaconas enseñan a cuidar la tierra, aquí se hace turismo regenerativo, los turistas nos ayudan a sembrar en las cuencas, reforestar y limpiar la Quebrada Seca y la del Indio. “El Gobierno no nos miraba, ahora apoya nuestros procesos”.
Ximena, líder de la ruta Isabel Pérez, advierte: “No queremos cantidad de turistas, sino calidad, gente que quiera conocer una historia y que le ayude y le aporte al territorio en economía circular; somos pacíficamente sostenibles, nos negamos a que el turismo se vuelva un monstruo que prostituya a nuestras niñas; queremos gente que venga, escuche quienes fuimos, somos y queremos ser, no que digan: ‘Estuvimos en el barrio más peligroso’, lo fuimos, ya no. No queremos llenar calles por llenarlas. Somos un museo de cielos abiertos con diez esculturas, puertas que eran barreras invisibles, las volvimos visibles. Con cada tour, cambiamos un techo o mejoramos una casa”.
El dato
María Luisa Holguín, artista quien pintó, gratis, la mariposa de Siloé, por dos meses, cuenta que un local oró por ella y, cuando llegó a casa, una malformación que tenía en el hombro había desaparecido.
¿Dónde contactar a líderes de turismo con próposito de Siloé?
Ruta Isabel Pérez: 3166311012. @ruta.laisabelperez
Tour Siloé 360: 315 1292519. @redecascolombia
Ruta Turismo Pluricultural: 3157724695. @yelokac20oficial
Ruta ambiental Ecobarrios: 3182722777.@ecobarrios_c20