El sismo de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia el pasado 10 de agosto, con epicentro en San José del Palmar (Chocó), dejó una huella profunda en distintas regiones del país, incluyendo a Cali. Ante el impacto del desastre, el arte y la palabra surgen como herramientas de sanación y reconstrucción con el lanzamiento de ‘Después de la Tierra’, un taller de escritura creativa enfocado en conservar la memoria de lo acontecido.
La iniciativa parte de la premisa de que escribir es una de las formas más efectivas y necesarias para reconstruir el archivo sensible e individual de una comunidad.
Durante las sesiones, los asistentes explorarán la memoria del instante, el archivo colectivo y la documentación a través de la creación narrativa, guiados por preguntas detonantes como: ¿Dónde estabas cuando comenzó el terremoto?, ¿Qué sonidos permanecen en tu memoria? o ¿A quién buscaste?
El taller será orientado por Pablo Navarrete, reconocido escritor y periodista colombiano especializado en crónica, novela y periodismo narrativo. Navarrete, autor de libros como El relojero de la catedral, Nina Pizarro, la pirata blanca (2021) y Plegarias del pueblo muerto: El Aro (2023), cuenta con una amplia trayectoria como docente en instituciones como la Universidad Javeriana y el Instituto Departamental de Bellas Artes, además de haber sido el director académico del Festival Internacional del Libro del Tolima en 2025.
El evento se llevará a cabo de manera presencial en la ciudad de Cali, en la carrera 24a # 3-17 del barrio Miraflores. Las clases se dictarán los sábados 17 y 24 de octubre en el horario de 5:00 p.m. a 8:00 p.m.Para mayores informes e inscripción: 3042281426.
La iniciativa parte de la premisa de que escribir es una de las formas más efectivas y necesarias para reconstruir el archivo sensible de una comunidad. Transformar el dolor, el miedo y la devastación en un hecho artístico requiere de un proceso guiado. Por ello, el taller trabajará bajo pautas fundamentales para la catarsis creativa:
- El distanciamiento estético: Aprender a tomar los hechos reales y observarlos a través del filtro de la palabra, permitiendo que la emoción dolorosa se convierta en material narrativo moldeable.
- La memoria del detalle: Enfocar el relato no solo en la magnitud de la tragedia, sino en las pequeñas texturas, los objetos cotidianos y los instantes específicos que capturan la humanidad en medio del caos.
- La escucha activa y compartida: Entender que el dolor individual encuentra alivio y resonancia al conectarse con el testimonio del otro, construyendo un tejido de soporte mutuo.