Por décimo año consecutivo, Camilo Zamora, anfitrión y bailarín de Delirio, el show caleño de salsa más grande del mundo, fue el único artista colombiano invitado a participar en el Carnaval de Río de Janeiro.

Su destacado papel en la edición 2026 del carnaval más importante del planeta tuvo lugar en el Sambódromo Marqués de Sapucaí en la noche del martes 17 de febrero y contó con el apoyo de la Camara de Comercio de Cali y la campaña “Cali es donde debes estar”, liderada por la Alcaldía de Cali.

Zamora desfiló con la reconocida Escuela de Samba ‘Unidos de Vila Isabel’, cuya propuesta temática rinde tributo a la herencia africana que dio origen a la samba y exalta la memoria colectiva como símbolo de identidad, resistencia y orgullo.

Unidos de Vila Isabel estuvo conformada por 3600 integrantes y siete carrozas de gran formato, cuidadosamente diseñadas para impactar por su magnitud y riqueza visual. Zamora hizo parte del imponente carro “abre alas”, la primera carroza que inaugura oficialmente el tradicional desfile de cada escuela en el Sambódromo.

Camilo Zamora, bailarín y coreógrafo. Figura principal del Salsódromo de la Feria de Cali e invitado especial a Carnaval de Río de Janeiro, por diez años. | Foto: El País

El “abre alas” donde estuvo ubicado el reconocido artista de Delirio es una estructura monumental en la que iban cerca de 70 artistas y fue decorada en tonos beige y dorados con acentos azules y blancos, incorporando agua en movimiento y efectos de luminotecnia que potencian la experiencia visual.

La escena representó un momento de la historia africana previo a la esclavitud, evocando un reinado lleno de majestuosidad, con reyes, príncipes y figuras nobiliarias. El vestuario de los artistas honró esa África ancestral cuya riqueza cultural y espiritual se expandió posteriormente por América a través de los procesos migratorios forzados.

Como caleño y como colombiano fue un orgullo poder subirme a esa carroza y demostrar como artista la unión entre la samba y la rapidez de los pasos del bailarín caleño, un factor que contribuye a que Cali sea reconocida como la Capital Mundial de la Salsa”, aseguró el icónico bailarín de Delirio.

“Es un mensaje no solo para los bailarines caleños, sino para todos los colombianos que ven en la danza un vehículo que conecta culturas y comunica paz, unión, alegría y esperanza. Mi baile no solo es el de Cali, sino el de todo un país que respira arte”, agregó.

Zamora, artista caleño que ha desarrollado buena parte de su vida profesional en Delirio, afirma que esta participación tiene un profundo significado, ya que más allá del espectáculo, el Carnaval de Río se convierte en una plataforma de visibilidad internacional en la temporada en la que Brasil recibe el mayor flujo de visitantes extranjeros del año. Es una oportunidad extraordinaria para hablar de Cali y de Colombia, de nuestras similitudes culturales y de la fuerza de nuestras tradiciones.

Camilo Zamora ha conquistado con su talento y carisma escenarios internacionales, como el Carnaval de Río de Janeiro. | Foto: El País

Las conexiones entre ambos países son evidentes: la samba y la salsa como ritmos identitarios; la presencia protagónica de instrumentos de viento y percusión; los coros que marcan la energía colectiva; y hasta la tradición agrícola de la caña de azúcar, producto del que Brasil y Colombia son referentes mundiales, tanto en azúcar como en panela.

En ese diálogo cultural, Camilo se enorgullece de ser el vehículo a través del cual Cali se proyecta a nivel global: “Para mi es un gran momento, porque los bailarines caleños estamos liderando distintos escenarios internacionales. El Carnaval de Río de Janeiro no es solo una oportunidad para mostrar eso, sino también para ser feliz y hacer felices a los demás hablando bien de Cali y de Colombia ante el mundo entero”.

El desfile tuvo una duración aproximada de 60 minutos en el Sambódromo, donde 40 jurados especializados evaluaron criterios como la armonía de la batería, la evolución coreográfica, la comisión de frente, los portaestandartes, la reina de la batería, la calidad musical, el vestuario y el desempeño integral de todos los componentes.

Cada noche del Carnaval de Rio de Janeiro congrega entre 70.000 y 90.000 asistentes en el Sambódromo, además de superar el millón y medio de espectadores a través de distintas plataformas. La escuela ganadora recibe el reconocimiento como la mejor escuela de samba del mundo y un incentivo económico otorgado por el gobierno brasileño.

El abanderado Camilo Zamora dio inicio a un espectáculo lleno de luces, trajes brillantes, repiques salseros, acrobacias y música de orquestas. | Foto: El País

La historia de Camilo en el Carnaval de Río de Janeiro empezó en el 2016, cuando algunos brasileros lo vieron abriendo el popular Salsodromo de la Feria de Cali, recibiendo posteriormente un regalo inesperado: la invitación para participar en la fiesta más grande del planeta. Con esta décima participación consecutiva, Camilo Zamora consolida su presencia en uno de los escenarios culturales más influyentes del planeta y continúa fortaleciendo los lazos entre Cali y Río de Janeiro, llevando el talento colombiano a una vitrina global donde la música, la danza y la tradición se convierten en lenguaje universal.

Camilo estará regresando a Cali la semana entrante para presentarse como anfitrión y bailarín en la carpa Delirio el viernes 27 de febrero, luego de haber representado orgullosamente a Colombia ante el mundo.