La escena de la moda contemporánea atraviesa una transformación irreversible en la que la estética ya no puede caminar desligada de la ética. En este panorama de cambio, la pasarela y los espacios comerciales de la Bogotá Fashion Week 2026 se convierten en el escenario perfecto para el desembarco de KrisMarce.

Esta marca de lujo con propósito, nacida en las entrañas y la riqueza cultural del Pacífico colombiano, llega a la capital para demostrar que la alta marroquinería y el impacto social no solo son compatibles, sino que representan el futuro de la industria.

Con su llegada a Bogotá Fashion Week 2026, KrisMarce reafirma que el lujo también puede nacer de la memoria, del territorio y de las manos que transforman la tradición en futuro. | Foto: El País

Ubicada estratégicamente en el codiciado espacio Wholesale de la feria, la firma se prepara para conectar con compradores nacionales e internacionales, curadores y aliados del sector que buscan propuestas con alma y autenticidad.

La participación de la marca en esta edición no es un hecho fortuito; representa un paso maduro y firme en su estrategia de expansión global, consolidándose como una plataforma de empoderamiento, orgullo territorial y proyección internacional de las técnicas artesanales colombianas.

Un viaje sensorial a través del diseño

El corazón de la propuesta para esta temporada late al ritmo de un espacio inmersivo diseñado especialmente para el evento. Este entorno sensorial sirve como marco de lanzamiento para su más reciente colección, bautizada como Cantos de la Marea.

Inspirada profundamente en el vaivén del mar, la memoria colectiva de las comunidades costeras, la inquebrantable fuerza femenina y las raíces afrodescendientes, la colección es una invitación directa a reconectar con el origen. Cada pieza exhibida destaca por una confección de alta precisión, la selección de materiales premium y una narrativa que rinde homenaje explícito al territorio.

Fundada por la diseñadora Kristie, KrisMarce surgió inicialmente como un tributo personal al entorno geográfico y cultural que la formó. Lo que comenzó como un proyecto de diseño con enfoque local se ha transformado rápidamente en un movimiento de moda global. La marca logra traducir el espíritu extraordinario del litoral en piezas codiciadas por una comunidad internacional de consumidores que valoran el lujo consciente.

La esencia de KrisMarce está anclada en una misión clara: impulsar a mujeres artesanas, preservar técnicas ancestrales, promover el comercio justo, apoyar a la juventud del Pacífico y generar oportunidades reales para las comunidades. | Foto: El País

Herencia en cada costura

La excelencia técnica es uno de los pilares innegociables de la casa de moda. Cada bolso y accesorio es diseñado y elaborado enteramente a mano en Colombia, utilizando pieles nacionales de la más alta calidad, complementadas con herrajes de primera línea. El resultado es una perfecta simbiosis entre las técnicas manuales transmitidas de generación en generación y una estética limpia, urbana y atemporal.

La marca ya había dejado una huella imborrable en el panorama de la moda nacional con su colección de debut, Pacific Soul. Aquella propuesta inicial tomó como referencia visual y estructural los ríos que corren al norte de Cali y al occidente de Medellín, integrando elementos de los oficios tradicionales de navegación y pesca.

Los nudos marineros de los pescadores locales se transformaron en la estructura de modelos emblemáticos como el Atrato, el Tangui y el Joya. De igual manera, la silueta orgánica de la canoa tradicional inspiró la creación de su bolso insignia, El Tutú, mientras que el modelo Iro capturó en su paleta cromática los verdes profundos y la biodiversidad de la selva chocoana.

Su colección inaugural, Pacific Soul, se inspira en los ríos al norte de Cali y al occidente de Medellín, incorporando elementos de los oficios tradicionales usados por generaciones para pescar y navegar. | Foto: El País

Moda con impacto real

Más allá del innegable atractivo visual de sus piezas, el verdadero valor de KrisMarce radica en su modelo operativo y su filosofía comunitaria. El proyecto opera bajo una misión social rigurosa: impulsar de forma directa el trabajo de mujeres artesanas, preservar activamente las técnicas de manufactura ancestrales que corren el riesgo de desaparecer, promover prácticas estrictas de comercio justo y brindar oportunidades de empleo y desarrollo técnico a la juventud del Pacífico colombiano.

Con su consolidación en la Bogotá Fashion Week 2026, la firma no solo vende accesorios de moda; exporta una identidad colectiva. La marca reafirma con contundencia que el verdadero lujo contemporáneo no se mide por la opulencia vacía, sino por la memoria, el respeto al territorio y el valor de las manos que transforman la tradición en un legado hacia el futuro.