Colombia se prepara para una jornada electoral decisiva este domingo, cuando 41.421.973 ciudadanos están habilitados para elegir al próximo Presidente de la República. Del total del censo electoral, 21.298.492 son mujeres y 20.123.481 hombres, quienes podrán ejercer su derecho al voto dentro y fuera del país.

En el territorio nacional se instalarán 118.346 mesas en 13.489 puestos de votación, de los cuales 6010 estarán ubicados en zonas urbanas y 7479 en áreas rurales.

A nivel internacional, 1.414.661 colombianos podrán participar en la elección. Para ello se dispusieron 253 puestos de votación en 67 países, con un total de 1489 mesas habilitadas durante la jornada anticipada y 2181 mesas para el último día de los comicios.

Tarjeta electoral de la segunda vuelta. 1549 ciudadanos de Cali están habilitados para sufragar, siendo esta la ciudad del Valle con mayor número de votantes. | Foto: Registraduría

Para garantizar la seguridad y el normal desarrollo del día electoral, que se extenderá durante ocho horas, desde las 8:00 de la mañana hasta las 4:00 de la tarde, las autoridades instalaron Puestos de Mando Unificado en todo el país y desplegarán cerca de 480.000 integrantes de las Fuerzas Militares y de Policía, con el propósito de coordinar las acciones de vigilancia, atención de emergencias y seguimiento en tiempo real de cualquier situación que pueda afectar el proceso democrático.

¿Qué peso tiene el voto en blanco?

Además de elegir entre las dos fórmulas presidenciales que avanzaron a la segunda vuelta —integradas por Abelardo de la Espriella y José Manuel Restrepo, así como por Iván Cepeda y Aida Quilcué—, los ciudadanos encontrarán nuevamente la opción del voto en blanco en el tarjetón electoral.

Pero, a diferencia de lo que ocurre en otras elecciones, esta alternativa no tendrá incidencia en el resultado final de la contienda de este domingo.

El analista político Yann Basset explica que en una segunda vuelta el voto en blanco no produce efectos jurídicos y, por tanto, no puede modificar el desenlace de la elección.

Esto significa que, incluso si obtuviera la mayoría de los sufragios, no obligaría a repetir la jornada electoral ni a presentar nuevos candidatos: el próximo Presidente será, necesariamente, uno de los dos aspirantes que avanzaron a esta instancia.

Las urnas se abrirán a las 8 de la mañana y el cierre está previsto, como es tradicional en Colombia, para las 4 de la tarde. | Foto: Aymer Andrés Álvarez El País

En la primera vuelta, realizada el pasado 31 de mayo, De la Espriella obtuvo el 43,74 % de los votos, equivalentes a 10.361.499 sufragios, mientras que Cepeda alcanzó el 40,90 %, con 9.688.361 votos.

En esa jornada el voto en blanco representó apenas el 1,71% del total de sufragios depositados en las urnas.

Según Basset, la dinámica propia de la segunda vuelta suele llevar a los electores de los candidatos eliminados a respaldar alguna de las dos opciones finalistas o, en algunos casos, a abstenerse de participar.

“Generalmente los electores terminan decantándose por lo que consideran el mal menor o simplemente deciden no votar”, dice, al explicar por qué el voto en blanco suele tener un comportamiento marginal y un valor principalmente simbólico.