Las victorias y las cifras que obtuvieron Paloma Valencia, Claudia López y Roy Barreras en las consultas interpartidistas realizadas ayer, 8 de marzo, permiten mirar con mayor información el escenario que se plantea ahora: las elecciones a la Presidencia, a realizarse el próximo 31 de mayo.
La Gran Consulta por Colombia, el resultado más abultado
De acuerdo con la Registraduría, Valencia ocupó el primer lugar en la Gran Consulta por Colombia con 3.204.629 votos, lo que representó el 45,70% del total, imponiéndose por más del doble de su rival más cercano, Juan Manuel Oviedo, quien sacó 1.247.331.
Según Jaime Gutiérrez, director de Innopolítica, la verdadera fuerza que obtuvo la derecha no reside en la votación ganada por Paloma, sino por la colectividad completa, los 5.810.121 votos obtenidos dentro de la consulta.
“Paloma tiene una gran ventaja, porque va a tener 10 coequiperos que van a empujar la campaña en diferentes regiones del país”, señala, en relación a los precandidatos que, poco tiempo después de conocerse los resultados de la consulta, publicaron sus mensajes de felicitación para la ahora candidata única de la derecha.
Frente al lugar que este apoyo le brinda de cara a su rival de orilla, el ultraderechista Abelardo de la Espriella, Juan Camilo Vanegas, analista y docente universitario, respalda esta opinión. Según él, será clave que Valencia logre cohesionar a sus antiguos rivales, en la tarea de preservar el número de votantes que obtuvo la consulta.
Y anotó algo importante: la votación obtenida por Juan Daniel Oviedo, quien quedó de segundo en la encuesta con 1.248.705. Este número fue obtenido, opina Vanegas, gracias a que el exaspirante a la Alcaldía de Bogotá logró hacerse a una parte de los votantes de izquierda y aquellos que todavía no tenían claro su voto hasta el momento.
“Una forma de jugar en la primera vuelta, atrayendo al votante más moderado, pudiera ser que Juan Daniel sea la fórmula vicepresidencial”, opina Gutiérrez.
La Consulta de las Soluciones, un resultado pobre de cara a las presidenciales
La exalcaldesa de Bogotá, Claudia López, le dio la razón a todos los pronósticos y se impuso ante su rival, Leonardo Huerta, pero su aspiración a las presidenciales quedaron en la cuerda floja, debido al poco número de votantes que obtuvo. Este resultado, comparado con el que sacó cuando obtuvo la Alcaldía de la Capital del país es, a los ojos de Gutiérrez, prueba de su fracaso.
“Una persona que viene de contarse con más de 1 millón de votos, solamente Bogotá, no puede sacar un poco más de la mitad en esta votación”, dice.
El director de Innopolítica hace mención, además, a otra de las grandes derrotas de López: el hecho de que su esposa, Angélica Lozano, no mantuviera su curul en el Congreso. “Indudablemente, López es la gran perdedora de esta jornada de hoy”, añade.
El riesgo de obtener un resultado como este era alto, según explica el analista Juan Camilo Vanegas, esto pudo haber explicado la negativa de Sergio Fajardo de hacer parte de la consulta. A sus ojos, Fajardo le atinó al no hacer parte de la consulta. “Sergio hoy puede tener 5 millones como puede tener cinco votos. No sabemos, pero sigue ahí en la conversación”, dice.
La consulta del Frente por la Vida, una victoria pírrica
Como también se preveía, Roy Barreras se impuso frente al exalcalde de Medellín, Daniel Quintero, pero el poco número de votantes lo dejó con muy poco margen de maniobra de cara a una posible negociación con el candidato puntero en las encuestas, Iván Cepeda. Con 255.536 votos, el 3,63% del total nacional, Barreras puso de relieve la poca fuerza que tienen las maquinarias para elecciones de este tipo.
Según Vanegas, este cambio se viene presentando en los últimos 8 años, desde que Vargas Lleras se quemara en su aspiración a la Presidencia, a pesar de tener todo el poder de la maquinaria a su favor, un escenario que se repitió 4 años después con el entonces candidato a la Presidencia Federico, ‘Fico’, Gutiérrez.
“Para elegir un presidente, la gente vota por el que le conecte”, señala Vanegas.
Haber ganado la consulta, por el contrario, puede ser contraproducente para las aspiraciones de la izquierda, de cara a las siguientes elecciones.
“Hoy vemos a un Roy Barreras bastante herido. Hay que entrar a analizar lo que eso va a causar en la campaña”, opina Jaime Gutiérrez.