María Lucía Villalba Gómez llega al escenario legislativo con una hoja de vida marcada por la gestión pública, la innovación y la transformación digital. Economista de la Pontificia Universidad Javeriana, con una maestría en Desarrollo Internacional de la Universidad de Nueva York, su carrera se ha construido desde espacios de decisión donde la política pública se traduce en ejecución y resultados.

Su perfil combina formación académica, experiencia institucional y una visión orientada al futuro. Afiliada al Berkman Klein Center para Internet y Sociedad de la Universidad de Harvard, Villalba ha dedicado su vida profesional a conectar tecnología, desarrollo productivo y eficiencia estatal, con énfasis en el servicio al ciudadano.

A lo largo de su trayectoria, ha ocupado cargos de alto nivel tanto en el Estado como en el sector público-privado. Fue Jefe de Gabinete de la Alcaldía Mayor de Bogotá, Directora de Proyectos Especiales en la Cámara de Comercio de Bogotá, Consejera Presidencial para la Transformación Digital, Vicepresidenta de Planeación y Proyectos de FONTUR y Cónsul de Colombia en Nueva York.

La candidata en un encuentro sobre innovación y gestión pública. | Foto: El País

Desde estos espacios impulsó políticas orientadas a la innovación, la competitividad y el uso estratégico de la tecnología para mejorar la gestión pública. Su experiencia le permitió conocer de primera mano los retos administrativos del país y la necesidad de contar con instituciones más eficaces, transparentes y preparadas para los desafíos actuales.

Villalba sostiene que Colombia puede construir un futuro distinto si pone su talento, su conocimiento y su diversidad en el centro de las decisiones. Su propuesta parte de una convicción: el desarrollo sostenible y la cohesión territorial requieren un Estado moderno, capaz de articular inversión, tecnología y capital humano.

En su visión legislativa, la seguridad ocupa un lugar central. Considera que en todo el país existe una demanda clara por vivir tranquilos y que el Estado debe retomar su capacidad para desarticular bandas criminales, erradicar los cultivos de coca y superar esquemas de negociación que, según plantea, han permitido el rearme de grupos ilegales.

Villalba participa en una jornada de trabajo con equipos técnicos. | Foto: El País

Otro eje de su agenda es la tecnología al servicio de la gente. Villalba propone aprovechar la revolución de la inteligencia artificial para simplificar trámites, frenar la corrupción, mejorar la eficiencia del gasto público e impulsar la productividad y el empleo. También plantea ampliar los procesos de formación para que el país pueda competir en un entorno cada vez más digitalizado.

El tercer componente de su propuesta se enfoca en trabajo, productividad y regiones que progresen. Defiende un modelo en el que el esfuerzo tenga recompensa y donde las regiones se conviertan en motores de desarrollo. Para ello, plantea reducir los impuestos a las empresas y promover un entorno que estimule la inversión y el crecimiento económico desde los territorios.

Villalba concibe el rol del Congreso como un espacio para construir estabilidad, confianza y reglas claras. Desde su perspectiva, el país necesita liderazgo con rigor y preparación, capaz de superar extremos y construir diálogos responsables, con una visión de desarrollo de largo plazo.

Con una trayectoria guiada por valores como la disciplina, la ética y el cumplimiento de la palabra, María Lucía Villalba Gómez plantea una forma de hacer política que busca unir, generar confianza y producir resultados. Su apuesta es cerrar la brecha entre la política pública de vanguardia y el desarrollo económico tangible, poniendo su experiencia al servicio de una nueva generación de liderazgo público.

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