La tensión entre Colombia y Ecuador podría traer consecuencias significativas para las empresas y productores del país si no se abren canales de diálogo entre ambos países.

En Cali, por ejemplo, donde el comercio exterior y el tránsito de mercancías cumplen un papel clave en la economía regional, el impacto de estas decisiones empieza a generar preocupación entre los sectores productivos.

Para Richard Rivera, exconcejal de Cali y candidato a la Cámara de Representantes por el partido Conservador (105), esto se debe “a que el manejo de las relaciones internacionales en este gobierno no han sido las mejores. Eso fue producto y desequilibrio del Ministerio de Relaciones Exteriores y eso ha afectado profundamente las relaciones, no solamente con Ecuador”, afirmó el candidato.

Y enfatizó que en el caso de Cali el impacto podría ser aún más sensible debido a su papel estratégico en el suroccidente colombiano.

“Cali es el punto neurálgico del tránsito comercial de la región. El gremio empresarial del Valle del Cauca es fuerte y tiene una relación directa con Ecuador, por lo que este escenario representa otro golpe para la economía de la ciudad”, explicó.

De acuerdo con Rivera, la capital del Valle ha asumido durante años una carga desproporcionada sin el acompañamiento suficiente del Gobierno nacional, ya que la ciudad ha tenido que responder a situaciones como el desplazamiento forzado y el crecimiento acelerado de su población, sin que esto se traduzca en mayores recursos o atención del gobierno.

Richard Rivera candidato conservador a la Cámara de Representantes por el Valle del Cauca. | Foto: El País

“El Gobierno nunca se ha fijado. Nos ha tocado ver a la ciudad hincharse y ser auxiliadora ante cientos de personas que llegan, pero nada proviene del Gobierno Nacional y por eso, hoy necesitamos que en el Congreso de la República se haga una voz muy importante para que nosotros unidos coloquemos a la ciudad en un sitio importante”, contó.

Además de ello, el exconcejal cuestionó la respuesta del presidente Petro frente a la tensión bilateral y aseguró que este tipo de decisiones deben asumirse con una visión técnica y no política.

Actuar con soberbia o manejar el Estado desde los odios y los rencores nunca va a ser bueno. La comida, la energía y los servicios no tienen color político, y ahí es donde este gobierno se equivoca”, sostuvo.

En ese sentido, Rivera aseguró que la solución está en abrir canales de diálogo y recomponer, con prontitud, las relaciones entre ambos países para evitar afectaciones a las empresas y las comunidades que dependen de ello.