El ‘huracán de información política a la que se enfrentan los colombianos no tiene intención de detenerse, y menos ahora en la antesala de la primera vuelta presidencial, cuando las diferentes campañas a la Presidencia buscan recoger la mayor canditad de votos antes del 31 de mayo.
Esa sobreinformación, motivada por la polarización que afronta el país y la facilidad de difundir contenido a través de redes sociales, empieza a pasar factura entre los electores, quienes padecen cada vez más ansiedad, frustración e incluso agotamiento informativo, según advierten expertos, que recomiendan desarrollar inteligencia emocional para tomar decisiones más conscientes.
Al respecto, Óscar Armando Hernández, psicólogo clínico y educativo, magíster en filosofía y director del programa de Psicología de UCompensar, este contexto no se traduce en una necesidad de evitar la información, sino que se debe aprender a procesarla de manera saludable.
Por ello, sugiere algunas claves para gestionar las emociones en esta temporada electoral, como la regulación el consumo de información; es decir, establecer límites para informarse y evitar el consumo constante, ya que el ecceso puede generar saturación y distorsionar la percepción de la realidad.
“No es necesario estar conectado todo el tiempo para estar informado. La calidad de la información es más importante que la cantidad”, indica Hernández y explica que en esta época abunda la información sin verificar y noticias falsas que incrementa la incertidumbre y el estrés, por lo que recomienda acceder a fuentes confiables, contrastar versiones y evitar compartir contenido sin verificar.
Asimismo, señala la importancia de gestionar las emociones que genera la política: “Es importante identificar qué sentimos y por qué lo sentimos. La inteligencia emocional comienza por reconocer nuestras propias reacciones frente a lo que vemos y escuchamos”.
En ocasiones, dice, se debe tomar pausas de la noticias y practicar técnicas de respiración para recuperar el equilibrio.
Parte de esas responsabilidades con las emociones propias tiene que ver con lo que compartidos con los demás, como las conversaciones en entornos cercanos, debido a la frecuencia con la que se pueden presentar tensiones en los circulos familiares, académicos o laborales.
Para eso el psicólogo recomienda priorizar el respeto, evitar discusiones basadas en ataques personales y estar abiertos a escuchar otras perspectivas: “El desacuerdo no tiene que convertirse en conflicto. Es posible dialogar desde la diferencia”.
Finalmente, recomienda no dejarse llevar por la impulsividad y tomar decisiones informadas y conscientes, desarrollando un pensamiento crítico, ya que la presión generada por la sobreinformación y el aumento de datos difundidos por medios de comunicación puede motivar a actuar de esa forma.
Además, el experto hace un llamado a participar activamente en la vida democrática sin sacrificar el bienestar emocional.